lunes, febrero 16, 2015

LA INTERTEXTUALIDAD EN JOAQUÍN SABINA II

 
“Yo creo que las canciones se mueven más en un terreno sentimental que intelectual. Yo sí he tratado siempre de meter un veneno (poesía) dentro, es decir, de que entren fácilmente a través de la música (…) ojalá fuera de verdadera poesía. No digo que sea lo que he hecho, pero sí lo que he intentado y lo que seguiré intentado. Pero en cualquier caso no hay nada que sobreviva más al tiempo que la poesía, en la medida en que las canciones tengan algo que ver con la poesía; pero todos los poetas muertos que viven conmigo, que están en mi corazón, están más vivos que nadie, los lleva uno para siempre; por ejemplo Machado, por ejemplo César Vallejo, por ejemplo Cernuda”.
Joaquín Sabina.
 
El cantautor español a lo largo de su significativo reportorio se ha valido de la intertextualidad para nutrir su obra. La relación de un texto histórico o contemporáneo en una de sus canciones se sabe ligera, estética y pertinente. En algunas ocasiones, aquellos versos prestados, tienen un carácter literal, o metafísico o simplemente referencial que acompañan y profundizan lo que se quiere decir, simulan un meandro de descripciones y reflexiones. Pues eso.

A saber:

1. Pablo Neruda.
Poema XV.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Canción Inventario del disco Inventario.



2. Juan Ruiz.
Cánticas de serrana.

Cerca la Tablada
la sierra passada
falleme con Alda
a la madrugada.

Ençima del puerto
cuidéme ser muerto
de nieve e de frío,
e desse rucío
e de grand elada.

Ya ä la deçida,
dï una corrida:
fallé una serrana ,
fermosa, lozana,
e bien colorada.

Dixle yö a ella:
«Omíllome bella.»
Dis: «Tú que bien corres,
aquí non te engorres,
anda tu jornada.»

Yo l´ dix: «Frío tengo
e por esso vengo
a vos, hermosura:
queret, por mesura,
oy darme posada.»

Díxome la moça:
«Pariente, mi choça
el que en ella posa,
conmigo s´ desposa,
e dame soldada.»

Yo l′ dixe: «De grado,
mas só casado
aquí, en Ferreros;
mas de mis dineros
darvos he, amada.»

Diz: «Trota conmigo.»
Levóme consigo,
e dióm buena lumbre,
como es de costumbre
de sierra nevada.

Dióm pan de çenteno
tiznado, moreno;
e dióm vino malo,
agrillö e ralo,
e carne salada.

Dióm queso de cabras.
«Fidalgo», diz: «abras
esse braço, et toma
un tanto de soma,
que tengo guardada.»

Diz: «Uéspet, almuerza,
e bebe e esfuerça,
caliéntate e paga,
—de mal no s′ te faga—:
fasta la tornada;

quien donas me diere,
quales yo pediere,
avrá bien de cena,
et lechiga buena
que no l´ coste nada.»

«Vos, que esso m´ dezides,
¿por qué non pedides l
a cosa çertera?»
Ella diz: «¡Maguera!
¿e si m´ será dada?

Pues dám una çinta
bermeja, bien tinta,
e buena camisa,
fechä a mi guisa
con su collarada;

e dám buenas sartas
d´ estaño, e hartas,
e dame halía
de buena valía;
pelleja delgada;

e dám buena toca
listada, de cota;
e dame çapatas
de cuello bien altas,
de pieça labrada.

Con aquestas joyas,
quiero que lö oyas,
serás bien venido:
serás mi marido
e yo tu velada.»

«Serrana señora,
tantö algo, agora
non trax, por ventura:
faré fiadura
para la tornada.»

Díxome la heda:
«Do non ay moneda,
non ay merchandía,
nin ay tan buen día,
nin cara pagada;

non ay mercadero
bueno sin dinero;
e yo non me pago
del que non m´ dä algo,
nin le do posada;

nunca d´omenaje
pagan ostalaje;
por dineros faze
omen quanto l´plaze:
cosa es provada.»

Canción Medias negras del disco Mentiras piadosas.


3. Francisco de Quevedo.
Amor constante más allá de la muerte.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

4. Garcilaso de la Vega.
Soneto V.

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.

Canción Contigo del disco Yo, mi, me, contigo.



domingo, febrero 01, 2015

LA INTERTEXTUALIDAD EN JOAQUÍN SABINA I

 

“Yo creo que las canciones se mueven más en un terreno sentimental que intelectual. Yo sí he tratado siempre de meter un veneno (poesía) dentro, es decir, de que entren fácilmente a través de la música (…) ojalá fuera de verdadera poesía. No digo que sea lo que he hecho, pero sí lo que he intentado y lo que seguiré intentado. Pero en cualquier caso no hay nada que sobreviva más al tiempo que la poesía, en la medida en que las canciones tengan algo que ver con la poesía; pero todos los poetas muertos que viven conmigo, que están en mi corazón, están más vivos que nadie, los lleva uno para siempre; por ejemplo Machado, por ejemplo César Vallejo, por ejemplo Cernuda”.
Joaquín Sabina.
 
El cantautor español a lo largo de su significativo reportorio se ha valido de la intertextualidad para nutrir su obra. La relación de un texto histórico o contemporáneo en una de sus canciones se sabe ligera, estética y pertinente. En algunas ocasiones, aquellos versos prestados, tienen un carácter literal, o metafísico o simplemente referencial que acompañan y profundizan lo que se quiere decir, simulan un meandro de descripciones y reflexiones. Pues eso.
Vamos con 5 ejemplos, a saber:
 
1. César Vallejo.
Piedra negra sobre una piedra blanca.
 
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
 
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto a la mala
y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
 
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
 
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...
 
Canción Contigo del disco Yo, mi, me, contigo.
 
2. Antonio Machado.
Retrato.
 
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
 
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.
 
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
 
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
 
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
 
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
 
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
 
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
 
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
 
Canción Peces de ciudad del disco Dímelo en la calle.
 
 
3. Adolfo Bécquer.
LXVI
 
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
 
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
 
4. Luis Cernuda.
Donde habite el olvido.
 
Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
 
Donde mi nombre deje.
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
 
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
 
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
 
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
 
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
 
Canción Donde habita el olvido del disco 19 días y 500 noches.
 
5. Pablo Neruda.
Poema 20.
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
 
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
 
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
 
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
 
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
 
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
 
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
 
Canción Nos sobran los motivos del disco Nos sobran los motivos.
 
 
6. Adolfo Bécquer
LIII
 
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
 
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.
 
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
 
Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!
 
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
 
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...;
desengáñate, ¡así... no te querrán!
 
En la canción Y sin embargo del disco Yo, mi, me, contigo.

 
 
 

viernes, enero 16, 2015

CHICO BUARQUE: ‘O EU FEMININO’ III


Caricatura de Chico Buarque.


Dice Léo Noriega, bloguero y crítico musical, "que después de escuchar a Buarque cambió su percepción de la música", y continua, "hubo un antes y un después de escuchar a Chico". Se agregaría que para los lusófonos escuchar a Buarque sería cambiar su percepción del idioma mismo.
 
Según Chico Buarque de Hollanda el idioma portugués se constituyó periféricamente al resto de idiomas romances (1), quizá por eso sea más consustancial con el latín ya que sufrió menos simplificaciones. En su labor como compositor notó que al intentar traducir algunas palabras portuguesas a otros idiomas romances el significado de éstas se empobrecían un  poco [mejor se diría un mucho (2)].
 
Buarque es para mucho el mejor representante de la Música Popular Brasileña (MPB). Músico de magistral dominio del portugués. Reivindicador de la samba cuando los géneros de la 'bossa nova' y el 'Tropicalismo' ganaban espacio en el Brasil.
 
Para conocerlo es preciso agrupar su obra musical en tópicos específicos, por ejemplo: las canciones de protesta, canciones de la cultura brasileña, canciones de 'O eu femenino', canciones de ritmos extranjeros, etc.
 
 
 
También llamado 'Eu lírico feminino', como características estas composiciones tienen: la primera persona en femenino (ningún tipo de adaptación al género (3) masculino), una melodía suave (casi en su totalidad se tratan de baladas), pero el carácter principal es el modo de reflexión desde el punto de vista de una mujer. Resumiendo: simple, directa y determinante.
 
La genialidad de Buarque hace parecer fácil la realización de composiciones de este tipo. El amor y el desamor vivido por hombres y mujeres no son iguales. Cada género posee particularidades, pero tampoco se puede generalizar. Dice Machado de Assis, el gran literato: “Cada cual sabe amar a su modo, el modo poco importa, lo esencial es que sepa amar”. Saber amar es importante en cuanto saber dejar de amar también, y no es que uno o una domine el sentimiento pero sí el desarrollo de este. Por ejemplo, si bien hay que saber, siendo lo más sencillo, iniciar una relación, a su vez, hay que saber, y con mayor rigor, cuando terminarla. 
 
En la cultura occidental las mujeres, ciertamente, llevan la ventaja en este asunto sobre los hombres. Chico Buarque parece saberlo, por sus experiencias, vivencias, inspiraciones y empatía con ellas.


5. A Mais Bonita.

Deixo que as águas/ invadam meu rosto./ Gosto de me ver chorar./ Finjo que está me vendo / eu preciso me mostrar/ bonita.


4. A Violeira.

Tem cabimento/ despois de tanto tormento/ me casar com algum sargento/ e todo sonho desmanchar.


3. Ana de Amsterdam.

Arrisquei muita braçada/ na esperança de outro mar./ Hoje sou carta marcada/ hoje sou jogo de azar.


2. Bastidores.

Mas com bisei/ voltei correndo ao nosso lar/ voltei pra me certificar/ que tu nunca mais/ vai voltar.


1. Sob Medida.

Sou bandida,/ sou solta na vida,/ sou sob medida/ pros carinhos seus./ Meu amigo/ se ajeite comigo./ e dê graças a Deus.



_______
NOTAS

(1) El portugués procede del galaicoportugués, idioma romance de la edad medieval. Para mucho el gallego y el portugués, a pesar de ser de la misma unidad lingüística, tienen significativas diferencias por dos razones fundamentales: la independencia nacional y geográfica de Portugal y la subordinación del gallego por el castellano que era considerado el idioma oficial de los reinos de España. El portugués independizado se enriqueció de los idiomas indígenas de los territorios que conquistaban como reino: árabes, africanos, indoamericanos.

(2) Es perfectamente válido la expresión "un mucho" en contraposición a la ya aceptada "un poco".

(3) La distinción entre género y sexo ya es conocida. Sexo es naturaleza, determinado por los órganos sexuales. Género es artificialeza, determinado por los roles culturales impuestos por cada sociedad.

 
 

jueves, enero 01, 2015

HOMEOSTASIS

Por cada país que pasas yo estoy; porque
antes de que suceda, juntos lo soñamos.

 
Reflexiones sobre algún lugar donde se estuvo, donde se está o donde se estará, a cargo de escritores y artistas de lengua castellana. 

Muchas veces pasa inadvertido el lugar en que se habita. Se le tiene sobrentendido, además de subestimado. Pero ese entorno exterior fundamenta según ideas, creencias y ambiente la estabilidad de la condición interna del hombre, tipo la homeostasis (1). La metáfora alude a la perspectiva que se tiene de un lugar con el equilibrio emocional.

 
DONDE SE ESTUVO
 
El eterno César Vallejo en su poema Telúrica y magnética hace una tierna evocación de los andes peruanos, su terruño:
¡Mecánica sincera y peruanísima/ la del cerro colorado!/ ¡Suelo teórico y práctico!/ ¡Surcos inteligentes; ejemplo: el monolito y su cortejo!/ ¡Papales, cebadales, alfalfares, cosa buena!/ ¡Cultivos que integra una asombrosa jerarquía de útiles/ y que integran con viento los mujidos,/ las aguas con su sorda antigüedad!
 
César Vallejo
Si se termina de leer el poema se verá que no se trata de la nostalgia por su tierra, se trata como dice el crítico Raúl Prada, la remembranza como defensa, la descripción gentil de donde viene para afrontar su presente. Vallejo cada vez más joven, cada vez más humano.
 
Otro Indoamericano, el vate Pablo Neruda en el poema Cuándo de Chile, a viva voz, pregunta a su pueblo:
“Pueblo mío, verdad que en primavera/ suena mi nombre en tus oídos/ y tú me reconoces/ como si fuera un río/ que pasa por tu puerta?”
 
El mismo poeta lo comenta así:
«Bueno, me parece que hemos hablado mucho o tal vez yo he hablado demasiado, esta mañana, esta tarde, esta noche en tu casa. Sin embargo me gustaría leerte otros versos, ya muy antiguos, de mi poesía, pero escritos en momentos extraños para mí, en el destierro. Son un poema de nostalgia, de amor y de lucha. Son versos que yo llamé "Cuándo de Chile"; extraña cosa, los escribí en el tren, en un tren legendario. Lo escribí en el tren transiberiano, ese largo tren que tarda ocho y diez días en cruzar la inmensa Unión Soviética, llegando hasta Mongolia y hasta el Pacífico, el Pacífico ruso.
«En aquellos días había un estado duro en mi país; era el tiempo de Pisagua, de la represión y de la traición. Yo viví en la ilegalidad por mucho tiempo tomando mi posición de lucha desde allí mismo y luego, más y más perseguido, pude salir de Chile y permanecer en el destierro algunos años. Escribí entonces estos versos que toman como ritmo inicial y final, una antigua melodía chilena, baile y canción, que se llamaba "El Cuándo". "El Cuándo" dejó, hace muchos años, de cantarse y bailarse, pero aquí revive en mis versos, con una entonación de tristeza, de alegría y de recuerdo; no olviden que estos versos son de otra época y están escritos muy lejos de la patria.»
 
En la canción Peces de ciudad, Joaquín Sabina, escribe:
“En Comala comprendí/ que al lugar donde has sido feliz/ no debieras tratar de volver.” (2)
 
Cabe la posibilidad de que no se vuelvan a repetir los buenos momentos que se tienen de un lugar cuando se le visitó por primera vez. Al estar esperanzado de pasar igual o más momentos de contento o gozo se puede caer en el error. Las cosas pueden cambiar.
 
 
DONDE SE ESTÁ
 
Gabriel García Márquez en Cien años de soledad, pone el siguiente diálogo entre Úrsula Iguarán y Juan Arcadio Buendía, fundadores de Macondo (3), al decidir si quedarse o irse por las adversidades que le ponía la nueva tierra:
«-No nos iremos –dijo-. Aquí nos quedamos, porque aquí hemos tenido un hijo.
«-Todavía no tenemos un muerto –dijo él-. Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra.
«Úrsula replicó, con suave firmeza:
«-Si es necesario que yo muera para que se queden aquí, me muero.»
(Gabriel García Márquez. Cien años de soledad. Octava edición. España. Plaza & Janes, S. A. Editores, 1978, 18.)

Gabriel García Márquez.
Más por terquedad de emoción que de razón de la mujer, los fundadores se quedaron en Macondo, y ya se sabe como acabó su descendencia por no advertir lo que dijo Juan Arcadio Buendía.
 
Empero, la satisfacción inconmensurable del lugar en donde se está, es la de sentirse en el hogar. Como bien lo dice en el poema RetratoAntonio Machado 
“Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito./ A mi trabajo acudo, con mi dinero pago/ el traje que me cubre y la mansión que habito,/ el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.”
 
 
DONDE SE ESTARÁ
 
A la sazón, tres ejemplo:
 
Joan Manuel Serrat, en la canción Vagabundear.
“No me siento extranjero en ningún lugar,/ donde haya lumbre y vino tengo mi hogar./ Y para no olvidarme de lo que fui/ mi patria y mi guitarra las llevo en mí./ Una es fuerte y es fiel,/ la otra un papel.”
 
El en discurso Elogio de la lectura y la ficción pronunciado por Mario Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel de Literatura 2010, dijo:
“Nunca me he sentido un extranjero en Europa y, en verdad, en ninguna parte (…) Siempre he hallado una querencia donde podía vivir en paz y trabajando, aprender cosas, alentar ilusiones, encontrar amigos, buenas lecturas, y temas para escribir.”
 
El inolvidable Facundo Cabral en el álbum Ferrocabral (1984) manifiesta lo siguiente:
“No soy de aquí/ ni soy de allá/ no tengo edad/ ni porvenir,/ y ser feliz/ es mi color/ de identidad.”
 
Por no decir ciudadanos del mundo, ya que eso a Cabral le molestaba, aunque a Vargas Llosa le fascina; estos ejemplos son de hombres universales. No se debe de entenderlo en el sentido negativo, que no son de ninguna parte; sino en el positivo, que en el lugar que se encuentren se sentirán nativos.

Muchas veces la naturaleza del hombre convoca la ambición, a desear lo ajeno por creerlo mejor a que lo se tiene, a la necesidad de venderse, de alinearse. En referencia a la morada deseada dice Amado Nervo (4):
Eres mía: nacimos de un mismo arcano/ y vamos, desdeñosos de cuanto existe,/ en pos de ese brumoso país lejano,/ regido por un viejo monarca triste...”
 
En varias entrevistas el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique ha referido su desapego por el folclore, el color local, que es el discurso exacerbado de "lo nuestro”. Siendo, también, hombre universal, le da mayor importancia a quien está en un lugar que al propio lugar:
 “Yo no viajo a países, viajo a amigos”.
 
¿Pero cómo comprender a un lugar y a su gente? El irresistible, en la distancia corta,  Antonio Gala indica una posible respuesta:
“Cada vez que llego a una ciudad siempre me intereso por los cementerios y por los mercados. Ver cómo los vivos se mantienen y ver cómo, de alguna manera, mantienen a sus muertos me parece que define bastante a un pueblo.” (5)

Antonio Gala.

ÚLTIMA MORADA

El poeta español Luis Cernuda imaginó así su última morada:
Donde habite el olvido,/ en los vastos jardines sin aurora;/ donde yo sólo sea/ memoria de una piedra sepultada entre ortigas/ sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.”
 
Y en contraposición, y a modo de provocación, Jorge Luis Borges, el maestro Borges, no cree en la morada sino en personas para lograr el descanso y la eternidad.

Inscripción en cualquier sepulcro
No arriesgue el mármol temerario
gárrulas transgresiones al todopoder del olvido,
enumerando con prolijidad
el nombre, la opinión, los acontecimientos, la patria.
Tanto abalorio bien adjudicado está a la tiniebla
y el mármol no hable lo que callan los hombres.
Lo esencial de la vida fenecida
-la trémula esperanza,
el milagro implacable del dolor y el asombro del goce-
siempre perdurará.
Ciegamente reclama duración el alma arbitraria
cuando la tiene asegurada en vidas ajenas,
cuando tú mismo eres el espejo y la réplica
de quienes no alcanzaron tu tiempo
y otros serán (y son) tu inmortalidad en la tierra.
 
 
______
NOTAS:
 
(1) Homeostasis (RAE): 1. f. Biol. Conjunto de fenómenos de autorregulación, que conducen al mantenimiento de la constancia en la composición y propiedades del medio interno de un organismo. 2. f. Autorregulación de la constancia de las propiedades de otros sistemas influidos por agentes exteriores.
 
(2) La referencia de Comala, es por la ciudad inventada en la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo. Dolores, madre de Pedro Preciado, motiva a su hijo que busque a su padre, Pedro Páramo, en aquella ciudad maravillosa. Al llegar Pedro a la ciudad, ésta no era más que fantasmal, poblada de murmullos y lamentos.  
 
(3) Otra ciudad inventada, y perteneciente al movimiento literario del Realismo mágico.
 
 
(5) Extracto de la entrevista realizada por Jesús Quintero, “El loco de la colina”, a Antonio Gala en: “Especial Antonio Gala: 'No me molestéis, conozco la salida.'”. Todas las entrevistas de Quintero hechas a Gala son de una exquisitez proverbial.

 

 

martes, diciembre 16, 2014

SINHÁ DE CHICO BUARQUE

A mi infinita Isa, herdeira sarará.

 
Caricatura de Chico Buarque

La canción Sinhá (2010) fue compuesta por Chico Buarque y João Bosco. La letra corresponde al primero y la música al segundo. Pertenece al álbum Chico (2011).

En cuanto a la letra, Buarque demuestra la plenitud de su talento al combinar varios elementos en una sola canción. Sinhá reúne temas históricos, sociales y sentimentales. Mas su cuidado en el asunto propio, hace de que pierda cierta dosis de encanto emocional necesario para la excelencia en la música popular. Sin embargo, la canción es confortable; y al escucharla y entenderla hace parecerle más inteligente a uno de lo que es; entonces, hay, además, una satisfacción intelectual.  

Por su lado, la música, es melodiosa y armónica por cuanto la letra se lo exige. Aquí es evidente que fue primero, la palabra. Bosco, a través de su guitarra, lo ambientó adecuadamente. Para los conciertos los arreglos estuvo a cargo de Luiz Cláudio Ramos eterno compañero de Buarque.


BISES

Constituido de tres partes divididas por un único estribillo onomatopéyico. En las dos primeras, el narrador es un esclavo negro que buscar excusarse mientras es castigado por su dueño al ser culpado de haber visto a su mujer (Sinhá) desnuda bañándose en el río. En la última parte, el narrador es el mismo cantor que declara su tormento por ser descendiente de los dos protagonistas del castigo en la historia anterior.

 
 
Se a dona se banhou
Eu não estava lá
Por Deus Nosso Senhor
Eu não olhei Sinhá
Estava lá na roça
Sou de olhar ninguém
Não tenho mais cobiça
Nem enxergo bem
 
Para que me pôr no tronco
Para que me aleijar
Eu juro a vosmecê
Que nunca vi Sinhá
Por que me faz tão mal
Com olhos tão azuis
Me benzo com o sinal
Da santa cruz

Desde la primera parte, dividida en dos estrofas, los versos ya esclarecen el tema principal de la canción; esta es la conflictividad racial (1).
 
La concisa muchedad (2) de la letra permite pormenorizar aspectos alrededor de dicha conflictividad. La cuestión religiosa en boca del esclavo negro, “Por Deus Nosso Senhor”, hace pensar en su asimilación al cristianismo, ya sea por imposición o consentimiento. En el verso, “Não tenho mais cobiça”, el esclavo exterioriza su escasa ambición propia de su condición para atreverse a espiar a la Sinhá; deduciéndose un acomplejamiento. Tras ruegos para que no sea azotado, este recurre a la piedad del ejecutor, “Por que me faz tão mal/ Com olhos tão azuis”, mencionando sus ojos azules (rasgo físico del blanco) identificándolo con la bondad. Termina esta parte, reforzando la idea de su adhesión religiosa, “Me benzo com o sinal/ Da santa cruz”. 

Eu só cheguei no açude
Atrás da sabiá
Olhava o arvoredo
Eu não olhei Sinhá
Se a dona se despiu
Eu já andava além
Estava na moenda
Estava para Xerém

Por que talhar meu corpo
Eu não olhei Sinhá
Para que que vosmincê
Meus olhos vai furar
Eu choro em ioruba
Mas oro por Jesus
Para que que vassuncê
Me tira a luz

En esta parte el esclavo, ya azotado, empieza a contradecirse. Si antes dijo que estaba lejos del lugar de baño de la Sinhá, ahora dice que estuvo ahí pero mirando hacia otra parte. Se muestra la ligación cordial del negro con la naturaleza, “Eu só cheguei no açude/ Atrás da sabiá/ Olhava o arvoredo/ Eu não olhei Sinhá”, incompatible a la del patrón que es indiferente a ella. En los siguientes versos, “Eu choro em ioruba/ Mas oro por Jesus”, el castigado ya no se identifica únicamente como cristiano, por fin declara algo constitutivo a su cultura: su lengua materna. Se viene estableciendo un sincretismo cultural a través de lo religioso (3).  

E assim vai se encerrar
O conto de um cantor
Com voz do pelourinho
E ares de senhor
Cantor atormentado
Herdeiro sarará
Do nome e do renome
De um feroz senhor de engenho
E das mandingas de um escravo
Que no engenho enfeitiçou Sinhá

Cambiando radicalmente el contexto, en esta última parte, el cantor es el narrador. Él se describe con características tanto del negro esclavo como del blanco patrón; y asume su mestizaje, “Cantor atormentado/ Herdeiro sarará”, un tanto agobiado porque no está de lado de ninguno de los dos, ya que, si bien el negro merecería más compasión que el blanco, al final el cantor aclara que la Sinhá sí fue perjudicada por aquel negro (4). Este desenlace relativiza el rol de cada uno de los protagonistas, no son ni buenos ni malos, simplemente son. Toda la conflictividad racial de la canción converge en el narrador, haciéndolo heredero de ambos, heredero de sus miserias y sus virtudes.  
 
 
¿ONOMATOPEYA DE QUÉ?
 
El estribillo, “Eri-ere-eri-ere-eri-ere-eri-e-rere”, tiene muchas interpretaciones. Lo cierto es que el aporte fue hecho por Bosco y no por Buarque. En el documental “Dia voa” Chico le pregunta a João lo que exactamente dice el coro, y luego bromea que parece el hechizo con que el negro sedujo a la Sinhá. En el blog “Decifrando a música”, su autor intenta atribuir el sonido a los latigazos que recibe el negro. El doctor en Literatura Brasileña, Walter Garcia (5), lo interpreta como un sonido disuasivo para que no se oiga la tortura hacia el negro, que se produce entre las partes arriba señaladas, mitigando el ambiente perturbador del dolor. Las tres propuestas parecen ser válidas. Empero más que signifique algo concreto parece integrarse a toda la melodía musical, si la letra es feroz la música intenta suavizarla, y el estribillo onomatopéyico acompaña el ambiente encantado propia de la canción.
 
 
EL MESTIZO BUARQUE
 
En el libro Buarque: Uma família brasileira: ensaio histórico-genealógico (2007), Bartolomeu Buarque de Holanda escribe una biografía novelada del poderoso propietario del Ingenio Samba, José Ignácio Buarque de Macedo, que se casó con una mujer nacida esclava (y liberara a los 3 años de su edad), Maria José Lima. La mujer, cuenta Bartolomeu, ejerció gran influencia entre su familia. A pesar de su analfabetismo, antepuso la educación a todos sus hijos y nietos. De esta pareja, nacerían grandes personajes de la historia del Brasil: El hijo Antonio Buarque de Macedo Lima fue ministro del Supremo Tribunal del Imperio del Brasil; el nieto Manoel Buarque de Macedo, ministro de Agricultura, Comercio y Obras Públicas del Imperio del Brasil; el bisnieto Manoel Ciridião Buarque, educador; el tataranieto Sérgio Buarque de Hollanda, historiador y sociólogo; y los choznos (6), Aurélio Buarque de Holanda, diccionarista y escritor, Cristovam Buarque, exrector de la Universidad de Brasilia, político y escritor y Francisco Buarque de Hollanda, conocido como Chico Buarque, cantautor y escritor.



Letra de Sinhá
 
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NOTAS
 
(1) Otras canciones de Chico Buarque que versan sobre lo mismo: Sinhazinha (despertar) (1983), Sinhazinha (despedida) (1983), O velho Francisco (1987), Paratodos (1993)
 
(2) “Muchedad”, cualidad de mucho; así como, “poquedad”, cualidad de poco.
 
(3) El negro pertenece al grupo étnico-lingüístico de los iorubás del África occidental que fueron llevados al Brasil en calidad de esclavos. A pesar de los siglos de esclavitud,  los iorubás conservaron costumbres que se entrelazaron con la de otras culturas. En el estado de Bahia en Brasil, se aprecia el sincretismo religioso entre los iorubás o nagôs y los católicos.
 
(4) La Sinhá fue hechizada. A propósito, el término portugués “feitiço” aportó al francés “fétiche”, y esta a su vez, al español “fetiche”; palabra que significa: Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos. Para saber más sobre fetiche y fetichismo véase el capítulo IV. Fetichismo, del libro Esmórgasbord de Marco Aurelio Denegri.
 
(5) Del artículo, “Elementos para a crítica da estética do racionais MC´S.
 
(6) Chozno, “Nieto en cuarta generación, hijo del tataranieto.”