domingo, marzo 16, 2014

LOS CONDES DE LEMOS

El condado de Lemos proviene de la ciudad gallega de Monforte de Lemos. El primer conde fue Álvar Nuñez Osorio, dicho título de nobleza fue concedido por el rey Alfonso XI de Castilla en 1327. En un inicio el condado de Lemos estaba ligado al de Trastámara y al de Sarria y no tenía carácter hereditario. Las familias Osorio y Castro, familias emparentadas con las realezas, dieron al condado sus más reconocidos representantes.
 
Escudo del condado de Lemos. Dos lobos pasantes de la casa de los Osorio, un castillo y un león de los de Trastámara y seis roeles de los de Castro.

El II conde de Lemos, Trastámara y Sarria fue Enrique II de Trástámara, designado por su padre el rey Alfonso XI de Castilla. En 1366, éste llegó a ser rey de Castilla, sucediendo a su hermano Pedro I (el cruel)  haciéndose llamar Enrique II de Castilla.  

Fernán (o Fernando) Ruiz de Castro fue el III conde de Lemos, Trastámara y Sarria; el primero de la familia Castro (1) designado en 1366 por el rey Pedro I de Castilla, hermano del anterior conde de Lemos.

Es sólo hasta 1456 cuando el condado de Lemos se separa al de Trastámara y al de Sarria, y se vuelve hereditario y perpetuo, gracias a la labor de Beatriz Enríquez de Castilla y Castro, hermana de V conde de Lemos, Trastámara y Sarria, Fadrique Enríquez de Castilla. Este V conde fue arrebatado de sus posesiones nobiliarias en 1429 por el rey Juan II. Beatriz, aunque este reconocimiento fue posterior a su muerte, logró que el próximo rey, Enrique IV de Castilla por una carta real fechada en Sevilla, del 26 de junio de 1456 le concediera a su viudo Pedro Álvarez Osorio el título de I conde de Lemos. En la boda entre Pedro y Beatriz se unen las familias Osorio y Castro.

El II conde de Lemos, Rodrigo Enríquez de Osorio, fue el primer ‘Grande de España’, reconocimiento nobiliario más importante implantado en el reino de Castilla y otros de la península ibérica. De allí para adelante todos los condes de Lemos lo son.

La primera mujer en ostentar el título de nobleza fue Beatriz de Castro Osorio III condesa de Lemos, madre del cardenal Rodrigo de Castro, hombre de un extraordinario intelecto , perteneciente a la etapa renacentista, por ende un gran humanista. Gracias a su vida y obra es llamado: el último ‘gran príncipe eclesiástico’.


Retrato del cardenal Rodrigo de Castro

Pedro Fernández de Castro y Andrade fue el VII conde de Lemos, llamado el ‘Gran Conde de Lemos’, también fue presidente del Consejo de Indias, Virrey de Nápoles y presidente del Consejo Supremo de Italia. Aunque frágil de salud, un político y diplomático a la altura de un estadista. Y un hombre de una increíble sensibilidad por el arte. Mecenas de muchos artistas entre ellos: Lope de Vega, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo y Miguel de Cervantes Saavedra. Justamente Cervantes le dedica al conde obras como: Novelas ejemplares, Los trabajos de Persíles y Sigismunda, y la segunda parte de Don Quijote de La Mancha.

Retrato de Pedro Fernández de Castro y Andrade, el ´Gran Conde de Lemos' 


 En la elocuente dedicatoria del Quijote dice lo siguiente:
“Pues hermano – le respondí yo – (2), vos os podéis volver a vuestra China a las diez, o a las veinte, o a las que venís despachado; porque yo no estoy con salud para ponerme en tan largo viaje; además, que, sobre estar enfermo, estoy muy sin dineros, y emperador por emperador y monarca por monarca, en Nápoles tengo al grande Conde de Lemos, que, sin tantos titulillos de colegios ni rectorías, me sustenta, me ampara y hace merced que la que yo acierto a desear.” (Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha II. Segunda edición. México, W. M. Jackson Inc. Editores, 1966, 11.)
 
Dedicatoria impresa del Quijote, segunda parte

Y en su lecho de muerte don Miguel le escribe una epístola en los siguientes términos:
“Aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan: "Puesto ya el pie en el estribo", quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:

Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.

Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de Vuestra Excelencia, que podría ser fuese tanto el contento de ver a Vuestra Excelencia bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa que quiso pasar aún más allá de la muerte, mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede. De Madrid a diez y nueve de Abril de mil y seiscientos y diez y seis años.

Criado de vuestra Excelencia,

Miguel de Cervantes.”

Pedro Antonio Fernández de Castro, X conde de Lemos fue el XXVII virrey del Perú entre 1667 y 1672. Se reconoce su labor como un buen administrador por las obras que realizó, clarificó la condición del indio y otros grupos vulnerables. Construyó hospitales, albergues y hospicios. Hombre extremadamente religioso, simpatizó con el movimiento jesuita ayudándoles en la construcción de la Iglesia de los Desamparados. En su periodo administrativo se beatificó y canonizó a Santa Rosa de Lima. Como si esto fuera poco, el hecho de querer borrar la imagen del Señor de los Milagros, también ocurrió en su gobierno. Dos acontecimientos que ensalzaron la fe católica en el virreinato peruano. Casado con Ana Francisca Borja y Doria (3). El XXVII virrey del Perú y X conde de Lemos murió en Lima el año de 1672, su cuerpo fue llevada a su ciudad natal, Madrid, y su corazón fue depositado en la Iglesia de los Desamparados, templo que ayudó a edificar, pero por una serie de remodelaciones y su final demolición en 1938 su corazón fue trasladado a la Iglesia de San Pedro (4), en el centro de Lima. El nicho se encuentra entre los altares de San Francisco Borja (su pariente político) y San Luis Gonzaga.
 
Pedro Antonio Fernández de Castro X conde de Lemos y XXVII virrey del Perú

El célebre dibujante, editor, periodista, narrador, ensayista, cuentista y poeta peruano Abraham Valdelomar eligió como uno de sus seudónimos el de ‘El Conde de Lemos’ cuando comenzó a trabajar en el diario ‘La Prensa’ entre 1915 y 1918. Fue una provocación lo que hizo que Valdelomar firmara como si tuviera un título nobiliario para admiración de la clase alta e intelectual limeña. Además es muy probable que también eligiera este seudónimo por su pasión por la historia de Lima y del Perú. Joven moreno de clase media venida a menos no tenía más que su majestuoso talento y un ímpetu interminable.

Pedro Abraham Valdelomar Pinto haciendo 'pose', su difícil arte predilecto

Manuel de Priego escribe lo siguiente del prodigio:
“Procedía Valdelomar de una familia de clase media y no tenía título nobiliario alguno, pero lo distinguió su nobleza real, no debida al linaje sino a los propios méritos, según la idea cervantina ‘cada uno es hijo de sus obras’. Al margen de las poses y los desplantes que gastaba para llamar la atención, era un hombre sencillo, bueno y generoso, identificado con el pueblo y poseía auténtica aristocracia espiritual.”

Abraham Valdelomar marca una etapa importante en la literatura peruana. Es el primer escritor que vive de su pluma en el Perú, y a través de su revista ‘Colónida’ promueve toda una generación prometedora de escritores, entre ellos: Vallejo, Spelucín, Hidalgo y Gibson. Seis años de trabajo intelectual le bastaron para dejar una huella imborrable pues murió muy joven, a los 31 años de su edad. El pintor e intelectual Fernando de Szyszlo Valdelomar, sobrino suyo, resume así su existencia: “Este milagro que sucedió en una familia iqueña de que naciera una persona como [Abraham] Valdelomar, todo el mundo estuvo muy deslumbrado con él.”

 

Con Joaquín López de Zúñiga Sotomayor y Castro XIII conde de Lemos se extingue los de Castro en el condado al morir sin descendencia. El título pasa a la familia noble más cercana: la casa de Berwick. Fue Jacobo Francisco Eduardo Fitz-James Stuart y Colón de Portugal el XIV conde de Lemos. Jacobo fue descendiente directo de Cristóbal Colón, del rey Jacobo II de Inglaterra y del VI conde de Lemos Fernando Ruiz de Castro Andrade y Portugal.

Con Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Silva se unen el condado de Lemos y el ducado de Alba de Tormes (5), siendo el XVIII conde de Lemos y el XIV duque de Alba de Tormes. Recibe el ducado gracias a que su prima segunda María Teresa de Silva Álvarez de Toledo XIII duquesa de Alba muriera sin descendencia.

En la actualidad Cayetana Fitz-James Stuart es la XXII condesa de Lemos y XVIII duquesa de Alba, hija de Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, gentil hombre amante de las bellas artes y la historia. Jacobo trabajó sobre la historia de su familia y el ducado de Alba de Tormes fue amigo de grandes intelectuales de la época como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala; a propósito todos ellos estuvieron presentes en las instalaciones del Palacio de Liria cuando su hija Cayetana nació. La presente duquesa de Alba y condesa de Lemos es una excéntrica mujer, de amores ligeros y de apariencia aterradora. Busca, y usualmente lo consigue, mitigar el mal gusto de su apariencia con un desenvolvimiento pausado y espontáneo y una sonrisa juguetona.  Según el Libro Guinness de los Récords tiene más títulos nobiliarios que ningún otro noble en el mundo, es: “cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces ‘Grande de España’.” La duquesa de Alba, ya que la tradición familiar lo impone, es una amante del arte, adora el mundo andaluz, el flamenco y las corridas de toros (6).

 

Cayetana de Alba tiene propiedades por toda España, pero sus residencias más codiciadas son: el Palacio de Liria, en Madrid; el Palacio de Monterrey, en Salamanca; y el Palacio de Dueñas, en Sevilla. En el último Palacio mencionado nació el brillante poeta español Antonio Machado.

En su más celebrado poema, Retrato, Machado escribe:
"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero."


Azulejo conmemorativo al nacimiento de Machado en Dueñas
 
El heredero del ducado de Alba, del condado de Lemos y otros tantos títulos es Carlos Fitz-James Stuart Y Martínez de Irujo, hijo mayor de Cayetana.

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NOTAS

(1)La Casa de Castro proceden de la villa Castrogeriz, actual provincia de Burgos. Algunas teorías manifiestan que descienden o bien del rey García de Galicia o de otro noble, Fernando García de Hita. Al igual que los Guzmán, Haro, Lara y Aza emparentaron con los primeros reyes de Castilla. En su escudo de armas tiene 6 roeles de azur, tres en cada lado con un fondo de plata.  

(2)Respuesta a un enviado del Emperador de China que quería que Cervantes viajase a sus dominios y fuese el rector de un colegio en el que se enseñase el idioma castellano.

(3)Perteneciente a la Casa de Borja (o Borgia en italiano), Ana fue sobrina nieta del XII virrey del Perú (1614 – 1621) Francisco de Borja y Aragón, siendo este nieto de San Francisco Borja y Aragón, único santo de la Casa de Borja; el santo Borja fue biznieto del papa Alejandro VI a través de su hijo mayor Juan, hermano de César, Lucrecia y Jofré;  y sobrino nieto del papa Calixto III, primer papa Borja de la historia. 

(4)Otras reliquias que guarda la Iglesia de San Pedro según Rubén Vargas son: una costilla de San Francisco de Borja, una espina de la corona de Jesucristo, un hueso de la canilla de San Pablo, uno de la cabeza de San Mateo y algún otro de Santa Rosa de Lima y Santo Toribio de Mogrovejo.


(5)Más conocido como el Ducado de Alba, es el título nobiliario de mayor abolengo y tradición histórica de la España actual y una de las más millonarias de Europa, ostentando muchas propiedades y colecciones de arte.

(6)Su hija Eugenia se casó con el torero Francisco Rivera Ordoñez.


 

martes, julio 16, 2013

JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ II

Porque José Alfredo fue, es y será México.
 F. Cabral.
 

La música popular significa, para cualquier pueblo, el estado anímico y la idiosincrasia de su gente. Algunos dicen que los hay con letras y acordes más sofisticados que otros. El terreno de la técnica no cabe en el sentimiento. No hay cosa más artística para un pueblo que su música popular. José Alfredo Jiménez es uno de los grandes representantes de la música popular Indoamericana. Un artista cabal, del que, por ejemplo, habla Chavela Vargas que nunca lo vio leyendo un libro en los años que lo conoció, pero, eso sí, siempre con un tequila en la mano y contando sus penurias. En José Alfredo no hay preparación, hay sentimiento. Cada canción suya describe con palabras sencillas sentimientos insoldables. Sentimientos transgresores e infatigables de nostalgia. El mariachi es aquel hijo de la chingana que escribe el Nobel Octavio Paz, es aquel pueblo melancólico, es el tequila. El mariachi por excelencia es José Alfredo Jiménez.


5. Amanecí en tus brazos.

“Y me querías decir/ no sé qué cosas./ Pero callé tu boca/ con mis besos./ Y así pasaron muchas,/ muchas horas.”
 


4. Ella.

 “Ya no quiso escucharme/ si sus labios se abrieron/ fue pa’ decirme:/ ya no te quiero.”


3. Me equivoqué contigo.

 “Pero que triste realidad/ me has ofrecido/ que decepción tan grande/ haberte conocido./ Quién sabe Dios/ porque te puso/ en mi camino.”
 


2. Qué bonito amor.

 “Si algo en mí/ cambió/ te lo debo/ a ti./ Porque aquel/ cariño/ que quisieron tantos/ me lo diste a mí.”
 


1. Si nos dejan.

 “Si nos dejan/ buscamos un rincón/ cerca del cielo./ Si nos dejan/ hacemos con las nubes/ terciopelo.”
 



martes, abril 16, 2013

ARROGANTE MONTONERO: ARMANDO VILLANUEVA DEL CAMPO

Fue un poco menos de dos años que por fin conocí a don Armando Villanueva del Campo. Del cual había oído y leído lo suficiente para crear en mí una nube de curiosidad alrededor de un personaje histórico y lejano. Nada más que una dulce falsedad. Asistí a la presentación de su libro “Arrogante Montonero” en el local del PAP en Miraflores. Durante las presentaciones y exposiciones de algunos interlocutores don Armando, como alumno aplicado calló y escuchó muy atentamente sin ni siquiera moverse. Hasta que llegó su turno. Don Armando cogió el micrófono y no paró hasta develarme tiernamente su esencia, desmintió tajantemente los mitos de un personaje y para mí dejó de serlo. Ni histórico ni lejano; mas bien contemporáneo y cercano. El vigor que demostraba no estaba en la tonalidad de su voz sino en el modo de emplear las palabras. Me sentí viejo al escucharlo, y reafirmé que la juventud lo lleva uno en el espíritu. Citas, sucesos, versos, personas todo fluía por su cabeza como si, para él, hubiera acontecido ayer. Don Armando tenía más proyectos y era el más entusiasta que todos los presentes. 

El 14 de abril este inmenso hombre murió. El último de los que yo conmemoro con satisfacción. Aquella vieja guardia del aprismo, del cual puedo sentirme orgulloso, pues albergo la historia, la organización, el accionar y la doctrina como ejemplo de consecuencia. Así es, de consecuencia. Hoy fui a darle un adiós simbólico, y qué mejor con reflexiones sobre la situación de su partido político. Experimenté sentimientos encontrados; por ejemplo, me conmoví cuando vi a personas de todas las edades cantando La Marsellesa Aprista cuantas veces sea repetido en un disco viejo y dañado durante el preámbulo de la ceremonia. La mano izquierda en alto, los pañuelos blancos, las palmas características que hicieron del APRA el primer partido con emblemas. Los más veteranos al unísono cantando “El APRA Es El Canimo” canción característica de la campaña presidencial de 1980 donde don Armando Villanueva fue candidato. Pero no pude evitar sentir un desencanto cuando vi alrededor de féretro a los actuales dirigentes del partido, quienes fueron los que condujeron a la crisis presente y a los que no se les ve las ganas de hacer cambios para revertir esta situación. Fue contradictorio verlo, y a la vez, simbólico, que éstos dirigentes estén velando al arrogante y montonero, al último aprista.

Yo también me considero un pesimista que espera siempre que las cosas salgan bien. Es decir, abrigo la esperanza que tomen en serio las palabras de don Armando y se produzca, por fin, una renovación en el partido político más antiguo del Perú. No sólo por un beneficio propio, sino de todo el país; la consolidación de los partidos políticos es parte de una agenda pendiente.

Alguna vez leí, “V.R.H.T caminó tanto que dejó profundas huellas”, y en base a esta frase le hubiera hecho una única pregunta a don Armando: ¿Usted se consideraría una de las tantas huellas de las que habla aquella frase?                

En el dolor, en la lucha, en la victoria... En la memoria.


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Presentación del Libro "Arrogante Montonero"



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Canción de la campaña de 1980 al año del fallecimiento de V.R.H.T.



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Soneto de Armando Villanueva del Campo.

"Don Ramiro Prialé, mi compañero, 
del hijo vuestro el rostro talló aquí.
Con la gubia ha escrito lo que siempre fui:
algo apóstol, bohemio y altanero.

Yo vivo alegre, varonil y austero,
y a la causa del pueblo que seguí
debo las arrugas que a mi faz erguí:
Son ideales floridos en el madero.

Tiene mi cara rasgos de severo, 
son líneas, padre, que tomé de ti:
También fuiste arrogante y montonero.

Y si hubiera una dulzura "Bien la quiero"
es sangre de mi madre que bebí.
Tal mi estampa de altivo prisionero."



sábado, marzo 16, 2013

JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ I

Porque José Alfredo fue, es y será México. 
Facundo Cabral. 


 
La música popular significa, para cualquier pueblo, el estado anímico y la idiosincrasia de su gente. Algunos dicen que las hay con letras y acordes más sofisticados que otras. El terreno de la técnica no determina en el sentimiento. No hay cosa más artística para un pueblo que su música popular. Jiménez es uno de los grandes representantes de la música popular Indoamericana. Un artista cabal, del que, por ejemplo, habla Chavela Vargas, nunca lo vio leyendo un libro en los años que lo conoció, pero, eso sí, siempre con un tequila en la mano y contando sus penurias. En José Alfredo no hay preparación, hay sentimiento. Cada canción suya describe con palabras sencillas sentimientos complicados. Sentimientos transgresores e infatigables de nostalgia. El mariachi es aquel hijo de la chingana, es aquel pueblo melancólico, es el tequila. El mariachi, por excelencia, es José Alfredo Jiménez. 

 
5. Botas de charro.

"Qué coraje/me daba conmigo/andaba descalzo/y a ti te gustaban las botas de charro."


4. No me amenaces.

 "Porque estás te vas/y no te has ido/y yo estoy/esperando tu amor/o esperando tu olvido."


3. El último trago.

"Tómate esta botella conmigo/en el último trago nos vamos/quiero ver a qué sabe tu olvido/sin poner en mis ojos tus manos."
.


2. Las ciudades.

"La distancia/aparta las ciudades/las ciudades/destruyen las costumbres."


1. Que te vaya bonito.

"Cuantas cosas quedaron prendidas/hasta dentro del fondo de mi alma/cuantas luces dejaste encendidas/yo no sé cómo voy a apagarlas."
 


 

domingo, diciembre 16, 2012

CRÓNICA: DOS PÁJAROS CONTRAATACAN EN LIMA


Fue un miércoles, un miércoles del cual tenemos ya el recuerdo, que dos pájaros sobrevolaron el cielo de Lima. El público ávido de canciones con estilo y buena letra los aclamaban. Gente de todas las edades cautivada por la obra de dos maestros de la inspiración y la transpiración al hacer música. Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat se hicieron esperar poco, mas se hacen extrañar tanto. Aquí la crónica de lo que fue el concierto de Dos Pájaros Contraatacan.   


Siluetas se acercaban a los instrumentos musicales, había más movimiento en el escenario; la respuesta del público fue acomodarse en sus puestos bien ordenados y enumerados. De pronto dos pájaros gigantescos, después de una breve presentación en off, surgieron en las pantallas laterales, a la izquierda de los espectadores el pájaro Serrat y a la derecha el pájaro Sabina con palabras amenas manifestaron su agradecimiento y el inicio del espectáculo. Luces y sonó un cautivador rock and roll, la fusión oficiosa de “Ocupen su localidad”  y “Hoy puede ser un gran día”, más letra ajustada para el show. Serrat y Sabina entran, se saludan con un beso en los labios y saludan a su público cómplice de esa noche. Gritos de emoción en el recibimiento a los maestros.

Luego, una canción del disco propiciatorio para la gira cantada a dúo, “Acuérdate de mí”. Siguió la estupenda canción de protesta de Serrat, “Algo personal”. Manifestando su desazón por la situación actual en su país natal y el mundo en general. En estos tiempos, siendo hombres de orden Sabina y Serrat protestan desde sus montados espacios que son los escenarios que pisan y alzan la voz: “Entre esos tipos y yo, hay algo personal”.    


A continuación una cruda y sincera declaración de amor, una de las canciones de mayor logro de Joaquín Sabina interpretada en un inicio por Serrat, “Y sin embargo” que sobrepasa los cánones de la sinceridad en el amor convencional. El reconocimiento de la debilidad del hombre, sus límites, las vallas no superadas. El público participa en el estribillo, las pantallas se llenan de las caras de los asistentes, coreando: “y me envenenan los besos que voy dando…”  Éxtasis total se vive en el Jockey Club del Perú.  Sabina y Serrat se retiran, vuelve una voz en off anunciando la presencia del trasatlántico más famoso del mundo, aquel que se inundó y mientras sucedía la desgracia una orquesta, la orquesta del Titanic no dejó de tocar. Y pues, desembocó la canción que da título al disco y a la metáfora que es la vida de los dos genios de la canción, “La orquesta del Titanic”.

MAL TIEMPO, BUENA CARA.

Un contratiempo, Joan Manuel se había retirado, al cantar Joaquín, “De cartón piedra”, pues casi al final fallaron los sonidos. Sabina, siendo hábil para torear situaciones soltó: “Estas cosas pasan hasta en las mejores familias, que no es nuestro caso”. Provocando risas y dando final al incidente. Se sentó en medio del escenario y habló sobre su relación que tiene con el Perú, a propósito de la canción declaradamente peruana, “Rosa de Lima”. Emocionó al público cuando dijo, -la canción que cantaré ahora sirvió para que la cholita de mis sueños se viniera a Madrid conmigo-, aplausos y miradas compinches cada vez que Joaquín agregaba un elemento peruano a su discurso. – Y es también para un escritor que merece, no solo, el premio que le acaban de dar, sino todos los premios del mundo, para Alfredo Bryce -, mostrando su posición frente a las críticas por el premio de FIL Guadalajara otorgado a nuestro escritor peruano, que estaba entre el público. Así, “¡maldito crucigrama, maldito Bryce!”, se escuchó más fuerte que nunca. Terminada la hermosa canción de amor para su novia, también peruana, Jimena Coronado, retumbaron un solo de guitarra anunciando, “19 días y 500 noches”, la canción estupenda interlocución de lo que alguna vez le pasó a cualquiera, ni qué decirlo el personal estaba más que satisfecho y aun faltaba mucho.

De, “Cuenta conmigo”, y ahora en el escenario Serrat está solo, burlándose de su compañero de gira, pide al respetable que aplauda muy fuerte a Joaquín, que lo necesita, y mucho, para que se lo crea. Serrat cantó, “Eclipse de mar”, con aquella voz tan cálida y con el sentimiento a flor de piel. Y ahora fue turno de robarse el show, deleitó con “Mediterráneo”.


Así una canción tras otra, en una noche de juegos con palabras bien empleadas, una noche, también, de homenajes. Sabina le cantó a su entrañable amiga, fallecida este año, Chavela Vargas, alzando su bombín al terminar de entonar, “Por el boulevard de los sueños rotos”. Los toques de rock and roll no faltaron, en las canciones: “Princesa” y “La del pirata cojo”. En esta última, Serrat demostró sus dotes de malabarista. Un repentino cambio de ánimo por la siguiente canción, viendo a los maestros emocionarse al cantar: “Esos locos bajitos”. Tierna canción de Serrat, que le roba el corazón a cualquiera. Sumado a las lágrimas de Serrat ni qué decirlo.      

LIMA FUE POESÍA

Con, “Más de cien mentiras” se presentó a los músicos, presentación típica lleno de versos y agradecimientos. El espectáculo, se estaba acabando, más las ganas de un principio no se perdió. “Hoy por ti, mañana por mí”, “Tan joven y tan viejo”, “Para la libertad”, así en ese orden se interpretaron, todas coreadas, y sentidas con intensidad. “Contigo”, enmudeció pasiones y “Cantares”, las volvió a exaltar, el famoso poema popularizado por Serrat, que versa: “Golpe a golpe, verso a verso”. Lima no se deja, sigue el ritmo a los cantautores. Al volver de una engañosa despedida, y ganándose totalmente al público, los dos cantaron, “Aquellas pequeñas cosas” y la hermosa y bien contada historia de pasión “Noches de bodas” y “Nos dieron las diez”.


La despedida: “Agradeciendo al personal, su estrecha participación”. Todos los asistentes se sentían aludidos. Todos habían disfrutado con cada canción. Choque de edades, incordia de algunos por la forma de ver el show, avenencia, de la mayoría, que no faltó nada para que sea genial el concierto. Sabina y Serrat se alejan, y Lima queda con la esperanza de volverlos a ver. Serrat a sus 70 y Sabina a sus 63 años mostraron que tiene para rato, que la juventud la llegan por dentro, y nos aleccionan que aún: “Tengo la vida”. Vuelvan maestros, el Perú los espera.     


jueves, agosto 16, 2012

CHAVELA VARGAS… HASTA SIEMPRE

A mí nadie me va a domar.
C. Vargas.
 
 
 
El 5 de agosto murió la gran intérprete Chavela Vargas a los 93 años, costarricense de nacimiento y mexicana de convivencia; y qué tal convivencia aquella que caracteriza la melancolía mexicana. En cada una de sus presentaciones se entregó por completo interpretando composiciones de Agustín Lara, Fernando Maldonado y por supuesto del maestro José Alfredo Jiménez. Se podría decir que Chavelita, la chamana, es la típica hija de la chingana que habló el Nobel Octavio Paz al definir a la nación e idiosincrasia mexicana. Y ella se reconoció así, tal cual, y bajo sus ideas sintetizó el riquísimo mestizaje de Indoamérica.

Qué mejor homenaje que escucharla y verla:


Macorina – Alfonso Camín
Adaptación – Chavela Vargas

Tus senos /carne de anón / tu boca / una bendición…
 


Piensa En Mí - Agustín Lara

Tu párvula boca /que siendo tan niña /me enseñó a pecar.


En el Último Trago – José Alfredo Jiménez

Quiero ver /a que sabe tu olvido / sin poner /en mis ojos, tus manos.
 


Volver, Volver - Fernando Z. Maldonado

Nos dejamos hace mucho tiempo /pero me llegó el momento / de perder / tú, tenías mucho razón /le hago caso al corazón / y me muero por volver.
 

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"Silencio, silencio: a partir de hoy las amarguras volverán a ser amargas… se ha ido la gran dama Chavela Vargas”

 

 
BENDITA CHAVELA

Hoy me tiño de luto, de a de veras,
y no es por tu sensible tono artístico.
¿Recuerdas mis largas noches en vela?,
pensaba en ti, más que en mí mismo.

En tu voz, la musa fugitiva era esquela,
en tus gestos, mis ideas se hicieron añicos.
Eras más joven que yo, bendita Chavela,
en mi batalla diaria contra el olvido.

La Macorina te esperará, ni qué decirlo;
José Alfredo, sentado, con nuevas penas,
Frida Kahlo te pintará muchos besitos.

Gracias a ti, los autores son más infinitos;
descansa, como toda tu vida, en guerra,
dama indomable, sigue tu torcido camino.


lunes, abril 16, 2012

EL FOX DE LOS AHOGADOS SIN CONSUELO: Crítica al disco La Orquesta del Titanic.

En uno de los últimos recodos de sus vidas. ¡Tan viejos y tan jóvenes! Dos de los cantautores españoles más reconocidos se unieron para la producción del disco La Orquesta del Titanic. Serrat y Sabina unieron talento, inspiración y transpiración y nos regalan 11 canciones de sencillez y exquisitez, considero canciones didácticas para la fácil comprensión del alma. Y aunque a mí ellos me parecen Gullivers y yo en mi país y con mis pequeños pares dispares pretendiendo ser yo el primus inter pares para tratar de acercármeles algo, oso redactar una crítica (perdonen el brío) a su obra más reciente, este disco que significa consolidación de sus vidas artísticas y su mal llevada buena amistad. ¡Quién como los maestros que encontraron el secreto alquimista en sus obras! ¡Grata ponzoña de alegría! Bueno, aclaro que este texto no será una vía de facilismo para el entendimiento de los maestros. ¡Si quieren conocerlos a fondo, hagan sus deberes! En cambio, lo que sí será es una visión personal del disco, de sus letras e intentar tantear en manos (¡benditas manos!) de quién surgió tal o cual cosa; menuda labor en la que me meto, pero acostumbrado a entrar al ruedo donde siempre se encuentra un toro que no se aprendió nada el guión, ¡soy todo tuyo consecuencias de mis actos!

Comienzo y termino con unos vídeos que rescato sobre el disco. En la primera, la canción que da título al disco que sin duda está escrito a cuatro manos es, en resumen, el objetivo de la labor de creación y producción. En el otoño de una vida, de un luto, de un abandono, de una nube negra, o en fin de cualquier situación en la que pensamos no tener escapatoria y nos reconocemos más humanos que nunca deberíamos tener la obstinación de La Orquesta del Titanic. Aunque el desenlace ya esté establecido deberíamos tomarlo de la mejor manera. En retrospectiva con Serrat: hoy puede ser un gran día; con Sabina: que el fin del mundo te pille bailando. Aquí la primera contradicción: el personaje principal que relata el acontecimiento del accidente, subido en el Titanic, tiene una aptitud parca, y hasta antagónica al meollo de la canción. ¿Dudas, que se trata de una canción aleccionadora? Así es que, ya sabéis no dejen de tocar el fox… Y bueno, de aquí para adelante hay canciones que descubren a los cantautores suscribiendo lo cantado, es decir, manifestando sus ideas de situaciones y personas; por ejemplo, en Palizas, idiotas y calientabraguetas; se sacuden de toda moralina y hablan claro, aquí no hay blanco ni negro, ni Montesco ni Capuleto, primero quitan los prejuicios y luego brindan tantas oportunidades como se merecen todos, aunque, segunda contradicción, sí critican a los palizas, idiotas y calientabraguetas. En esto, la relatividad de la canción no tiene mucha coherencia, y tirando para rock and roll tiene algo de los dos maestros, y de seguro será, bien para abrir o para cerrar los conciertos. La siguiente de este paquete de canciones-suscritas es Canción de Navidad, que no es más que la musicalización del poema Christmas’s song de Joaquín Sabina, bueno está claro, su rechazo por esta fiesta cristiana no es en sí por la fiesta misma sino por el entorno y la bomba que se crea a su alrededor, no hay más nada que decir. Ah, claro me olvidaba, yo también estoy del lado de José el carpintero. Sí.  





Encuentro a Dolent de mena una canción intermedia entre las anteriores canciones-suscritas y éstas, que a continuación, serán canciones-relatos. Ya en el segundo verso de Palizas, idiotas y calientabraguetas nos adelantan: no me mola aplastar a los insectos. Pues eso, se trata de una relato magnífico de un tipo que se cree tan perverso: sóc una mala bèstia, un malparit, un animal, por matar a un escarabajo. Se cree un dios y arma un crimen, la escena del crimen, la víctima y el malo por naturaleza (él). Genial canción, gran acierto del disco escrito en catalán que, valgan verdades, aparte del idioma, la musicalidad dice Serrat en su mayor composición aunque el relato sepa más a Sabina, los arreglos definitivamente son Serrat. Y termino con esto: i avui un escarbat, demà… qui sap demà. Seguimos, Martínez, ¿coincidencia, que el apellido paterno de Joaquín sea éste?, pues creo que sí. El relato habla de un hombre que desde niño tiene una relación cercana con la muerte, primero por la muerte de su madre, y en pregunta retórica dice Martínez: qué falta le haría otro ángel al cielo. Pregunta insondable para mí también… Y a partir de aquí, todo mal: flagelación, intentos de suicidio, abandono de un amor, muerte de personas que quería. ¿Pero al final Martínez quién era, qué era, o en qué se convirtió? Ah…, tarefa para casa. Conmovedor relato que, sin duda, tiene de los dos maestros, aunque diría que el desenlace está en manos del catalán, por lo impecable bien constituido rompecabezas de las palabras. Finalizo este paquete de canciones-relatos con Maldito Blues, que tengo la sensación que ésta si fue peleada en cada palabra y en cada verso, y que cada uno sacó sus mejores armas: lo peor del cielo es que está tan lejos de aquí / lo peor del suelo es que no acostumbra a mentir. Diríamos que se trata del resumen de la canción. Pues, este maldito blues, para el que escucha el blues, es el amigo e interlocutor válido de una serie de reproches a la vida, a los desamores, al tiempo, a él mismo, y al, claro, maldito blues. ¿Por qué le digo amigo al maldito?, porque rubrico lo que dijo un loco hijo de la libertad: Es preciso honrar en el amigo al enemigo. ¿Puedes tú acercarte a tu amigo sin pasarte a su bando? Gran canción, aunque lo vea fuera del contexto del disco que tiene otro objetivo, sin más, eso no le quita su genialidad. Y tú, qué dices, ¿bailamos un maldito blues?








Un tercer paquete corresponden a las infaltables canciones-desamor. Sabina se quejaba que las musas le eran remisas y echaba la culpa a la felicidad doméstica con su novia (novia que no le dejaba tener novias), esa cosa que le impide escribir por tanto bienestar adquirido desde el hogar, y por eso buscó a contrapartes que le hicieran más fluido el trabajo de composición; en el disco Vinagre y Rosas fue Benjamín Prado y ahora con La Orquesta del Titanic es Serrat. Pero Serrat también tiene una estabilidad emocional y familiar, ¿entonces?, pues nada, que si bien pueden salir canciones muy buenas mas no con el desgarramiento que requieren las canciones-desamor que por Serrat podríamos decir también canciones-amor. Vamos, Acuérdate de mí, es una canción que relata una relación de pareja que nunca sucedió. La canción se va formando con figuras literarias de contradicción, que desde el estribillo, ya está claro: Como te tomo, me doy / como te busco, te evito / como me vengo, me voy / como me pongo, me quito / como te falto, te sobro / como me callo, te digo / como te pago, me cobro / como te extraño, te olvido, (a propósito, de la contradicción que tanto le gusta a Sabina, él ya escribió una canción prima hermana a ésta: Tratado de impaciencia número 10, trata de un tipo que no le pide escusas a una chica que no fue a una cita con él, sencillamente porque él tampoco acudió). ¡Genial cuasi-blues! El remate de Acuérdate de mí, sabe indudablemente a Sabina: Mujer de sombras y melancolía / volvamos al Edén que nunca has ido / a celebrar con las copas vacías / el gusto de no habernos conocido. Siguiente, Hoy por ti, mañana por mí, se trata de una declaración, de un querer hacer las cosas para estar con ella (a quien corresponda), canción con letras cariñosas y contenido cálido que, creo, viene de la idea de Serrat. Lo que rescato aquí es el juego de palabras de la segunda parte del Hoy por ti, que va sustituyendo (el: mañana por ti) según la rima y la concordancia con la frase que le precede, me hace recordar a Poema 20 de Neruda que también va sustituyendo el primer verso de: Yo la quise, y a veces ella también me quiso. Ahora, Cuenta conmigo, que se trata del primer single del disco, se trata de otra canción de declaración de amor, tanto en expectativas como de acciones concretas para que ella (también a quien corresponda) sucumba a su amor pues el tipo está a su entera disposición. Esta canción tiene límites difusos que diría que hay mucho de los dos cantautores. Y es una, a mi parecer, de las mejores canciones del disco, con toques de versos muy buenos como: Si durmieras conmigo dormirían / menos tristes las palmas de mis manos; otro: Y si es mejor quererte sin permiso / con rabia y al contado / yo te querré como jamás te quiso / quién más te haya marcado; último: Si quieres un maldito perdedor / que humille y que malquiera / ponme un pisito y yo seré el peor / cabrón de tu escalera. A continuación, Quince o veinte copas, canción de deslumbramiento de un amor, pues en mitad de canción (pero viéndola en los brazos de un camello / que la besaba en el cuello / casi perdí la razón), a pesar de su obstinación, el protagonista se da cuenta que se estaba “enamorado” de una casi eventual amante que, en una noche anterior, prefirió irse con otro tipo porque éste tenía farlopa. A pesar de ello, y por la ilusión que le dejó esta chica, tiene un impulso para su vida, asumiéndose tal como es, y lo dice con estas palabras de resignación: Decidí envejecer / cuando vuelvo a beber / ya no se hace de noche. Diría que esta canción tiene algo más de Sabina. Dejé para el final Después de los despueses (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), melodiosa canción, miel para mis oídos al estilo puro de Sabina. Con una primera parte genial. Prueben esto: Se enamoró de mis baladas suburbiales / igual que se enamoran / las miopes abogadas defensoras / de abyectos criminales / Lejos de mí, colgarme agravios y medallas / resabios y bypasses / ella tenía marido, morbo, clase / yo, un corazón canalla. Canción de desamor, que al percatarse de la pérdida de un amor (del después de los despueses) comienza a sentir sin saber, lo que nadie sabía, pues es eso, en todas sus etapas, en un inicio, durante y en su final, algo que no se puede explicar. Y según la canción, lo peor de todo es el trabajo más sucio y más siniestro que fue cosa del olvido. Cómo verán me pasaría citando toda la canción, pero mejor es que lo sientan vosotros, ya que las canción viajan más un en plano sentimental que intelectual. Y a pesar que a veces sintamos lo contrario, es sólo la contribución del autor que introduce venenos de poesía, que los hacen distintos a ellos, que hacen distinta a una canción, y hacen distinta a la percepción de la cosas. Serrat y Sabina, en toda su carrera musical, lo lograron. Por eso, más que agradecimiento para ellos.      











Este dolent de mena, después de haber escrito varias cosas disparatadas, producto seguro de mi imaginación, os dejo, que estas líneas sean referencias sobre el disco que para nada (estoy muy seguro de esto) serán citadas en otra parte. SE NON È VERO, È BEN TROVATO. Pues eso.


Con el gusto de haber concluido, enciendo un cigarrillo para que la espera del próximo concierto de los maestros Serrat y Sabina en Lima no se haga tan larga. Este 4 de diciembre tenemos una cita con ellos.

La la la…   La muerte no existía éramos asquerosamente jóvenes. La la la.

domingo, enero 01, 2012

DÍAS NUEVOS

Gian Marco, logra cautivar por chispazos, con sus temas que de alguna manera nos identifican, ya que, cada vez, va articulando relatos mejor contados. En una especie de crítica a su álbum Días Nuevos, quisiera recibir este año 2012. A propósito, ¡feliz año, y larga vida tanto si es diurna como nocturna!

Aprovecharé en contarles una historia, a través del disco:

Dícese una vez, que en el umbral de un sueño por acabar, uno siente la necesidad de reproches, que a la larga regresan y más daño hace, a quien los invocó. Propicio escenario para la reflexión.


“Si me tenias porque cruzaste la frontera de otro cuerpo, porque saltaste hacia el abismo de otros besos, si me tenias cada mañana en el reflejo de mis sueños. Si me querías porque cambiaste nuestro amor por un antojo y desnudaste tu pudor ante otros ojos, si me tenias porque perdiste el equilibrio y te alejaste de mi vida”


¿Quién coño acierta en su primera reflexión? Quieres desengañarte acusando lascivamente que el error fue de la otra mitad. Haces una lista de pequeños, medianos y grandes defectos que para quien “era” ya no merezca “serlo”, es decir, puedas decir “ya fue”. Y nos lavamos las manos.  
Por las líneas de tus manos me pierdo y vuelvo a desaparecer. Blanco y negro, tierra y fuego así no nos podemos entender. Y es que ahora yo me miro en el espejo y veo lo que no quiero, y es que ahora tú ya no me mueves más el suelo. Hoy ya no quiero andar en bicicleta, hoy ya no tengo tiempo para ti. Y somos, de esos, amores imperfectos aquellos que no suele resistir. Y somos, de esos, corazones que no saben compartir, contigo no vale la pena tanto amor”.


¿Quién coño acierta en su segunda reflexión? Pasado la cólera, la siguiente grada es la recaída, remembrar los buenos y gratos momentos que tu mitad te hizo sentir más mitad que nunca. Entonces utilizas palabras como: y si…, de repente…, quizás podamos… Tristes palabras que evocan una esperanza.
“Se me hace cotidiano discutir, la soledad contigo tiene un precio, aquí la culpa solo es del silencio, dejemos que el amor vuelva a elegir. Se dicen tantas cosas cuando duelen, se dicen sin querer y sin pensar. Tu corazón y el mío ya no tienen el mismo ritmo para palpitar. Dejemos tiempo al tiempo, volvamos a extrañar, tomar un nuevo aliento. Respirar, respirar (…) Me quedo por si acaso con tu boca, me quedo con tus manos y tu olor. No vaya a ser que un día alguna duda nos haga regresar a estar mejor”.


Y como la mayoría de las esperanzas se esfuman. La siguiente grada es la resignación, ¿qué dices?, ¿qué estás a punto de llegar al olvido? Yo no lo creo así, no puede haber un olvido total, eso quiero decir. Pero llega una calma, la calma de saber afrontar las cosas, de retomar tu vida sin tu mitad. Algo así, como que tomas conciencia que eres uno y ya no una mitad. Que el cariño que tienes no significaría desembocar en una relación de amor, sino de respeto y amistad. Salud por eso. Esta vendría a ser la tercera, cuarta, quinta o sexta reflexión, pues depende mucho de cada uno, es verdad, ¿pero quién coño acierta en algunas de esas reflexiones?, no tengo ni idea de la respuesta; pues con que ya no duela, es suficiente.         
“¿Hola como estas?, ¿cómo te ha ido?, hace tiempo que no pasas por aquí, que bueno verte, desde que te fuiste todo es tan distinto y diferente, yo aquí sigo siendo el mismo y siempre con la misma gente. Noto que has perdido algo de peso, me contaron que te vieron conversando con la luna; no hace falta que me expliques, no tienes que disculparte ya le puse a nuestra historia un buen final y un punto aparte. Te debo confesar, me hiciste daño, busqué entre libros viejos la receta pa’ olvidarte, busque alguna manera de sacarte del camino, pero ahora que te veo, sé que no será tan fácil ser tu amigo. Cuéntame, qué ha sido de tu vida, dime cuéntame, si estabas confundida, dime cuéntame, qué sientes si me miras, dame una ilusión, tal vez una mentira.  Cuéntame, no hablemos del pasado, nena, cuéntame, la vida te ha cambiado, cuéntame, qué sientes si me miras, el tiempo me ha curado y me ha cerrado las heridas (...) Abrí la página de un cuento repetido, abrí los ojos y de repente y ya no estabas, yo no respondo si te tengo frente a frente, si me lo pides, yo me quedo hasta mañana”.  


Y colorín colorado, esta historia de amor se ha acabado.

Y la vida siguió, encuentras nuevas formas de expresarte, y a quién expresárselas. Es difícil encontrar la perfección nuevamente, pero bien te darás cuenta que la perfección nace de la imperfección, construir un paraíso de cosas, implica dejar de lado a tu anterior obra de arte.  

“Más allá de mi cariño volando por el norte de tu cuerpo estoy mejor, no te extraño ni te olvido, perdiendo el equilibrio me curas el dolor, me inundas el latido, me cambias la intención, me tienes como un loco dibujando donde vaya un corazón. Más allá de la esperanza la vida no me alcanza para darte lo que soy, tengo paz y tengo suerte y más son esas ganas de quererte sin razón, me llenas el vacío me cambias la visión (…) tu mirada que me abraza, tu cariño que me cura, tu recuerdo se ha colgado de la luna, descubriendo con tus pasos un atajo en el camino si me miras de esa forma yo te llevaré conmigo”.



Como si fuera poco, y sin sentirlo, adquiriste experiencia. Tu nuevo rumbo, en su inicio se adapta al recodo de tu camino.
“Desde hace un mes tengo atada tu boca a mis sueños y el corazón reflejado en tu piel; un día más tengo sed de una noche sin miedo, fragilidad sensación de papel. Te desnudé adornando un camino desierto, me desperté y caí sobre tu pensamiento y me perdí (…) Desde hace un mes tengo el alma pendiendo de un hilo y un nuevo sol que me tiñe la piel; un día más, que la tarde me encuentra durmiendo lejos de ti para no envejecer”.


Te sientes tan bien, que te darás cuenta que lo importante es tener a quien te hace bien a tu lado, de la forma que sea; no se trata de amor o amistad, se trata de amor y amistad, en el mejor de los casos; mas si no se puede, lo importante es la infatigable fuerza de la amistad.
“Pero tú tenias una sombra en el camino que te pintaba el alma de enemigo borrando en un abrazo la imaginación y ahora yo me quedo con un trozo de tu vida, acostumbrado a la despedida sabiendo que la soledad es mejor para los dos”.



Y colorín colorado, este cuento, por fin, se ha acabado.