miércoles, abril 16, 2014

EL ACENTO Y LA TILDE


Mayor tono de voz

Toda palabra (1) tiene acentuación pero no necesariamente lleva tilde.
 
EL ACENTO
 
Veámoslo desde sus dos clases:
 
Acento prosódico: Se presenta en la sílaba de una palabra que lleva el mayor tono de voz en la pronunciación. El acento prosódico no se materializa gráficamente es por eso que también se llama: de intensidad, tónico o fonético.
 
Acento ortográfico: Se presenta en la sílaba de una palabra escrita regida bajo algunas reglas de acentuación. Estas reglas obligan a tener una rayita oblicua de derecha a izquierda sobre una vocal denominada tilde (´). Entonces, la tilde, es un acento gramatical o signo diacrítico, y en español sólo está vigente el agudo (2).
 
LA TILDE
 
Además de lo expuesto, la Academia de la Lengua Española (RAE) asigna a la tilde otro sinónimo menos conocido: La virgulilla. La virgulilla es todo signo distintivo de una palabra. Entre ellos, los vigentes: (,), ('), (´), (~), (¨); y los no vigentes: (^) (`) (¸).
 
Tanto la tilde como la virgulilla pueden ser cualquier trazo, raya, vara, etc.
 
Tilde viene de tildar, y tildar del latín titulāre.
 
Virgulilla, es el diminutivo de vírgula (que para el español pasó a significar: vara, línea delgada y vibrión causante de la cólera); y a su vez, vírgula es diminutivo del latín virga o vara.
 
Es así como en nuestro vasto y poco simplificado idioma la tilde puede llegar a ser un acento tónico como cualquier otro signo.
 
DESDE EL PORTUGUÉS
 
El español y el portugués tienen un alto grado de inteligibilidad en el aspecto lexical, según Ethnologue, un 89%. Sin embargo observemos el caso puntual en el acento y la tilde.
 
ACENTO
 
En el portugués como en el español hay dos clases de acentos: ‘tônicos’ y ‘gráficos’. Pero cada acento gráfico tiene su propio y único nombre: ‘agudo’ (´), ‘grave’ (`), ‘cincunflexo’ (^), ‘trema’ (¨) y ‘til’ (~).
 
TILDE
 
La ‘tilde', en el portugués, viene del verbo ‘tildar’, aporte del español al idioma de Camões. Tiene como sinónimo ‘tilar’, que significa poner ‘til’ (~). La ‘til indica la nasalidad de las vocales ‘a’ y ‘o’. No existe la letra ‘ñ’ en el portugués, pero su equivalente es el dígrafo ‘nh’.
 
Se deduce que el uso de la ‘til’ en el portugués se redujo al signo (~), en cambio en el español la palabra tilde extendió su uso a otros signos como se señaló líneas arriba.    
 
Con respecto a la palabra virgulilla, que es sinónimo de la tilde en el español, no existe equivalente en el portugués, y la ‘vírgula(¸) (3), como palabra portuguesa, es la coma del español.   
 
 
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NOTAS
 
(1)  Toda palabra escrita o pronunciadas de manera aislada tienen acentuación. En una cadena de palabras puede darse el caso de que haya palabra átonas, es decir palabras que no presentan acentuación. Por ejemplo: Un libro. [unlíbro.] Estas dos palabras se unen en la pronunciación, en donde la sílaba intermedia en la tónica.   En español son átonas las siguientes clases de palabras: los artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los adverbios tan y medio; los pronombres personales me, te, se, lo, la, le, los, las, les, nos, os; las preposiciones, excepto según; los posesivos antepuestos al nombre, sean formas apocopadas o no (mi, tu, su, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los relativos, salvo cual/es, y algunas fórmulas de tratamiento, como don, fray, san, sor. También suele ser átono el primer elemento de los nombres de pila compuestos: José Luis [joseluís], María Luisa [marialuísa]) y el de otras expresiones compuestas: tres mil [tresmíl], veintidós mil [beintidosmíl], boca abajo [bokabájo], cuesta arriba [kuestarríba], etc.
 
(2)  Los que carecen de uso en el español son: grave, rayita oblicua de izquierda a derecha (`); circunflejo, dos rayitas oblicua unidas en la parte de arriba (^)
 
(3)  Existen también las ‘vírgulas dobradas’ (“…”) y («...»).

 
 

martes, abril 01, 2014

APUNTES SOBRE LA SONRISA

A quien me regala flamantes sonrisas: a Isabella.

 
 
EXORDIO
 
Para el DRAE, sonrisa, proviene del antiguo sonrisar y éste de sonreír (del latín subridēre). Sonreír significa: 1. Reírse un poco o levemente, y sin ruido. 2. Dicho de una cosa: Ofrecer un aspecto alegre o gozoso. 3. Dicho de un asunto, un suceso, de una esperanza, etc.: Mostrarse favorable o halagüeño para alguien. La sonrisa es la acción y efecto de sonreír, por lo tanto, las tres acepciones anteriores contextualizan la aparición de la sonrisa. Literalmente dicho están los momentos de contento en que se muestra una sonrisa, ¿y los momentos de alguna insatisfacción?
 
En cinesiología encontramos que existen nueve expresiones faciales innatas: Alegría, tristeza, temor, enojo, rechazo, incomodidad, perplejidad, desconcierto y admiración. (Marco Aurelio Denegri, Miscelánea Humanística. Segunda edición. Perú, Fondo Editorial de la UIGV, 2010, 21.)
 
Es axiomático que la sonrisa se presente en la alegría; sin embargo, también la podríamos encontrar en el temor, el rechazo y la admiración; y eventualmente en la perplejidad, la incomodidad y el desconcierto. Siete de nueve expresiones innatas señaladas por Denegri. Pues bien, la sonrisa suscita cierta incertidumbre en su abordaje; y como bien se señala en el DRAE, en su definición albergan aspectos positivos, con cargo a adicionar algunos negativos.
 
LA AMBIGÜEDAD DE LA SONRISA
 
Sonrisas irónicas, nerviosas, sarcásticas, tímidas y un largo etcétera se manifiestan en los rostros sin reconocerla exactamente por qué se motivan. Michael J. Gelb escribe que con la técnica del sfumato, Leonardo da Vinci, logra un efecto nebuloso, misterioso, que resulta una maravillosa metáfora para el hombre.
 
El sfumato consiste en la aplicación de muchas capas de pintura tan delgadas como gasa. Leonardo lo aplicaba en el rabillo de los ojos y la comisura de los labios, lugares en donde se basa la expresividad del rostro. Gelb torna la técnica del sfumato a un principio de vida para alcanzar la inteligencia, y la define así: “Disposición para aceptar la ambigüedad, la paradoja y la incertidumbre.” Según el autor, Leonardo, tenía la mente abierta ante la incertidumbre, no le temía a la paradoja y le fascinaba la ambigüedad. (Michel J. Gelb, Inteligencia Genial. 7 principios claves para desarrollar la inteligencia, inspirados en la vida y obra de Leonardo da Vinci. Primera edición. Colombia, Editorial Norma S.A., 1999, 157.)
 
LA SONRISA EN LA OBRA DE LEONARDO DA VINCI
 
En La Virgen de las rocas sucede una tensión mágica, ¿por qué Leonardo eligió un fondo tenebroso para tan tierna escena? Esta obra, en su totalidad, es la más grande expresión de la ambigüedad.
 
Gelb cita a Bramly:
“Leonardo compuso La Virgen de las rocas en torno a un principio organizador: el del contraste, la oposición. El pacífico grupo de la madre, los niños y el ángel casi sonriente está rodeado de un fondo confuso que sugiere el fin del mundo… las plantas florecen en una roca estéril. Leonardo parece estar diciendo que la Inmaculada Concepción abre el camino para la agonía en la cruz. Lo que debería ser una fuente de júbilo lleva consigo las semillas del Calvario.” (Michel J. Gelb, o.c., 158.)
 
La Virgen de las rocas

Efectivamente el ángel Uriel es quien transmite tranquilidad al mirar sonriente al espectador señalando a su protegido el niño Juan el Bautista  Es Uriel frente a tan tétrico lugar.
 

Detalle del ángel Uriel

Otro cuadro con el uso del sfumato es el San Juan Bautista, y Kenneth Clark lo comenta así:
“San Juan Bautista fue el precursor de la Verdad y de la Luz. Y, ¿qué precede inevitablemente  a la verdad? Una pregunta. El San Juan de Leonardo es el interrogante eterno, el enigma de la creación. Por tanto se convierte en el espíritu protector de Leonardo, en el espíritu que reposa en su hombro y que propone acertijos imposibles de resolver. Tiene la sonrisa de un esfinge y el poder de una forma obsesiva. Ya he señalado cómo este gesto – que en sí mismo tiene el ritmo ascendente de una interrogante – aparece a lo largo de la obra de Leonardo. Aquí es absolutamente esencial.” (Michel J. Gelb, o.c., 160-161.)
 
La sonrisa de San Juan no sólo contradice su personalidad fuerte descrita en la Biblia, sino contrapone al mórbido fondo oscuro que lo cubre en el cuadro.
 
La sonrisa de San Juan

Para Gelb la Mona Lisa es la suprema expresión de la paradoja en la obra de Leonardo. Encontrándose en la cúspide del bien y mal, de la compasión y la crueldad, de la seducción y la inocencia, de lo efímero y lo eterno. Ella es el equivalente occidental del símbolo chino del yin y el yang. (Michel J. Gelb, o.c.,161.)
 
Y sobre los efectos de tan paradójica sonrisa Bramly la considera:
“El equivalente femenino de Cristo.” (Michel J. Gelb, o.c.,161.)

Walter Pater la describe como:
“Una belleza forjada desde adentro sobre la carne, el receptáculo, célula tras célula, de extraños pensamientos y ensoñaciones fantásticas y de pasiones exquisitas.” (Michel J. Gelb, o.c.,161.)
 
Sigmund Freud manifiesta sobre la Mona Lisa:
“La más perfecta representación de los contrastes que dominan la vida amorosa de una mujer.” (Michel J. Gelb, o.c.,161.)
 
El Sfumato en la comisura de los labios de la Mona Lisa

Un estudio publicado en la revista New Scientist revela que el gesto del rostro de la Mona Lisa, procesado por un software especializado, está un 83% feliz, un 9 % disgustada, un 6% temerosa y un 2% enfadada. El estudio se basó en la comparación de la expresividad media estándar femenina con los ojos y los labios de la enigmática mujer del cuadro de Leonardo.
 
CODA
 
Sobre la sonrisa se ha dicho mucho, grandes autores introdujeron en sus obras frases seductoras que relevan horas de reflexión a un simple gesto. El gesto más perturbador que existe.    
 
El primer Premio Nobel de Literatura de origen oriental Rabindranath Tagore manifiesta que la tergiversación de sonreír es reír, y a lo que se agregaría lo de carcajearse:
            “Cuando sonrió el hombre, el mundo lo amó. Cuando rió, le tuvo miedo.”

El gran novelista realista León Tolstói se expresó así:  
“Opino que lo que se llama belleza, reside únicamente en la sonrisa.”

 Shakespeare con respecto a sus poderes dijo:
“Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.”

 Gabriela Mistral se sinceró:
“Hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad.”

 Hasta el poeta maldito, Baudelaire, se cautivó:
            “Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.”

 En su relación con la literatura Nietzsche escribió:
“Los autores más ingeniosos suscitan una sonrisa apenas perceptible.” (1)

 Sumo y sigo. Evoca el poeta humanista César Vallejo estos hermosos versos:
            “Hay labios que lloran arias olvidadas,
             grandes lirios fingen los ebúrneos trajes.
             Charlas y sonrisas en locas bandadas
             perfuman de seda los rudos boscajes.” (2)

 
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NOTAS
 
(1)  El filósofo escribió todo un capítulo de las verdades, demasiadas verdades sobre el alma de los artistas y los autores. (Friedrich Nietzsche, Humano, Demasiado Humano. Segunda edición. España, Jorge A. Mestas, Ediciones Escolares, S. L., 2007.)  
 
(2)  Los versos citados son de 'Nochebuena'. Sobre la sonrisa no se ha referido mucho el vate peruano, sólo se localizan los siguientes poemas, a saber: ‘Salutación angélica’, ‘Las ventanas se han estremecido’, ‘Todos sonríen el desgaire’, ‘Quién ha encendido fósforo!’, ‘Murmurando en inquietud, cruzo’, ‘Epístola a los transeúntes’ y ‘Dulzura por dulzura corazonada’  
 
 

domingo, marzo 16, 2014

LOS CONDES DE LEMOS

El condado de Lemos proviene de la ciudad gallega de Monforte de Lemos. El primer conde fue Álvar Nuñez Osorio, dicho título de nobleza fue concedido por el rey Alfonso XI de Castilla en 1327. En un inicio el condado de Lemos estaba ligado al de Trastámara y al de Sarria y no tenía carácter hereditario. Las familias Osorio y Castro, familias emparentadas con las realezas, dieron al condado sus más reconocidos representantes.
 
Escudo del condado de Lemos. Dos lobos pasantes de la casa de los Osorio, un castillo y un león de los de Trastámara y seis roeles de los de Castro.

El II conde de Lemos, Trastámara y Sarria fue Enrique II de Trástámara, designado por su padre el rey Alfonso XI de Castilla. En 1366, éste llegó a ser rey de Castilla, sucediendo a su hermano Pedro I (el cruel)  haciéndose llamar Enrique II de Castilla.  

Fernán (o Fernando) Ruiz de Castro fue el III conde de Lemos, Trastámara y Sarria; el primero de la familia Castro (1) designado en 1366 por el rey Pedro I de Castilla, hermano del anterior conde de Lemos.

Es sólo hasta 1456 cuando el condado de Lemos se separa al de Trastámara y al de Sarria, y se vuelve hereditario y perpetuo, gracias a la labor de Beatriz Enríquez de Castilla y Castro, hermana de V conde de Lemos, Trastámara y Sarria, Fadrique Enríquez de Castilla. Este V conde fue arrebatado de sus posesiones nobiliarias en 1429 por el rey Juan II. Beatriz, aunque este reconocimiento fue posterior a su muerte, logró que el próximo rey, Enrique IV de Castilla por una carta real fechada en Sevilla, del 26 de junio de 1456 le concediera a su viudo Pedro Álvarez Osorio el título de I conde de Lemos. En la boda entre Pedro y Beatriz se unen las familias Osorio y Castro.

El II conde de Lemos, Rodrigo Enríquez de Osorio, fue el primer ‘Grande de España’, reconocimiento nobiliario más importante implantado en el reino de Castilla y otros de la península ibérica. De allí para adelante todos los condes de Lemos lo son.

La primera mujer en ostentar el título de nobleza fue Beatriz de Castro Osorio III condesa de Lemos, madre del cardenal Rodrigo de Castro, hombre de un extraordinario intelecto , perteneciente a la etapa renacentista, por ende un gran humanista. Gracias a su vida y obra es llamado: el último ‘gran príncipe eclesiástico’.


Retrato del cardenal Rodrigo de Castro

Pedro Fernández de Castro y Andrade fue el VII conde de Lemos, llamado el ‘Gran Conde de Lemos’, también fue presidente del Consejo de Indias, Virrey de Nápoles y presidente del Consejo Supremo de Italia. Aunque frágil de salud, un político y diplomático a la altura de un estadista. Y un hombre de una increíble sensibilidad por el arte. Mecenas de muchos artistas entre ellos: Lope de Vega, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo y Miguel de Cervantes Saavedra. Justamente Cervantes le dedica al conde obras como: Novelas ejemplares, Los trabajos de Persíles y Sigismunda, y la segunda parte de Don Quijote de La Mancha.

Retrato de Pedro Fernández de Castro y Andrade, el ´Gran Conde de Lemos' 


 En la elocuente dedicatoria del Quijote dice lo siguiente:
“Pues hermano – le respondí yo – (2), vos os podéis volver a vuestra China a las diez, o a las veinte, o a las que venís despachado; porque yo no estoy con salud para ponerme en tan largo viaje; además, que, sobre estar enfermo, estoy muy sin dineros, y emperador por emperador y monarca por monarca, en Nápoles tengo al grande Conde de Lemos, que, sin tantos titulillos de colegios ni rectorías, me sustenta, me ampara y hace merced que la que yo acierto a desear.” (Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha II. Segunda edición. México, W. M. Jackson Inc. Editores, 1966, 11.)
 
Dedicatoria impresa del Quijote, segunda parte

Y en su lecho de muerte don Miguel le escribe una epístola en los siguientes términos:
“Aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan: "Puesto ya el pie en el estribo", quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:

Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.

Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de Vuestra Excelencia, que podría ser fuese tanto el contento de ver a Vuestra Excelencia bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa que quiso pasar aún más allá de la muerte, mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede. De Madrid a diez y nueve de Abril de mil y seiscientos y diez y seis años.

Criado de vuestra Excelencia,

Miguel de Cervantes.”

Pedro Antonio Fernández de Castro, X conde de Lemos fue el XXVII virrey del Perú entre 1667 y 1672. Se reconoce su labor como un buen administrador por las obras que realizó, clarificó la condición del indio y otros grupos vulnerables. Construyó hospitales, albergues y hospicios. Hombre extremadamente religioso, simpatizó con el movimiento jesuita ayudándoles en la construcción de la Iglesia de los Desamparados. En su periodo administrativo se beatificó y canonizó a Santa Rosa de Lima. Como si esto fuera poco, el hecho de querer borrar la imagen del Señor de los Milagros, también ocurrió en su gobierno. Dos acontecimientos que ensalzaron la fe católica en el virreinato peruano. Casado con Ana Francisca Borja y Doria (3). El XXVII virrey del Perú y X conde de Lemos murió en Lima el año de 1672, su cuerpo fue llevada a su ciudad natal, Madrid, y su corazón fue depositado en la Iglesia de los Desamparados, templo que ayudó a edificar, pero por una serie de remodelaciones y su final demolición en 1938 su corazón fue trasladado a la Iglesia de San Pedro (4), en el centro de Lima. El nicho se encuentra entre los altares de San Francisco Borja (su pariente político) y San Luis Gonzaga.
 
Pedro Antonio Fernández de Castro X conde de Lemos y XXVII virrey del Perú

El célebre dibujante, editor, periodista, narrador, ensayista, cuentista y poeta peruano Abraham Valdelomar eligió como uno de sus seudónimos el de ‘El Conde de Lemos’ cuando comenzó a trabajar en el diario ‘La Prensa’ entre 1915 y 1918. Fue una provocación lo que hizo que Valdelomar firmara como si tuviera un título nobiliario para admiración de la clase alta e intelectual limeña. Además es muy probable que también eligiera este seudónimo por su pasión por la historia de Lima y del Perú. Joven moreno de clase media venida a menos no tenía más que su majestuoso talento y un ímpetu interminable.

Pedro Abraham Valdelomar Pinto haciendo 'pose', su difícil arte predilecto

Manuel de Priego escribe lo siguiente del prodigio:
“Procedía Valdelomar de una familia de clase media y no tenía título nobiliario alguno, pero lo distinguió su nobleza real, no debida al linaje sino a los propios méritos, según la idea cervantina ‘cada uno es hijo de sus obras’. Al margen de las poses y los desplantes que gastaba para llamar la atención, era un hombre sencillo, bueno y generoso, identificado con el pueblo y poseía auténtica aristocracia espiritual.”

Abraham Valdelomar marca una etapa importante en la literatura peruana. Es el primer escritor que vive de su pluma en el Perú, y a través de su revista ‘Colónida’ promueve toda una generación prometedora de escritores, entre ellos: Vallejo, Spelucín, Hidalgo y Gibson. Seis años de trabajo intelectual le bastaron para dejar una huella imborrable pues murió muy joven, a los 31 años de su edad. El pintor e intelectual Fernando de Szyszlo Valdelomar, sobrino suyo, resume así su existencia: “Este milagro que sucedió en una familia iqueña de que naciera una persona como [Abraham] Valdelomar, todo el mundo estuvo muy deslumbrado con él.”

 

Con Joaquín López de Zúñiga Sotomayor y Castro XIII conde de Lemos se extingue los de Castro en el condado al morir sin descendencia. El título pasa a la familia noble más cercana: la casa de Berwick. Fue Jacobo Francisco Eduardo Fitz-James Stuart y Colón de Portugal el XIV conde de Lemos. Jacobo fue descendiente directo de Cristóbal Colón, del rey Jacobo II de Inglaterra y del VI conde de Lemos Fernando Ruiz de Castro Andrade y Portugal.

Con Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Silva se unen el condado de Lemos y el ducado de Alba de Tormes (5), siendo el XVIII conde de Lemos y el XIV duque de Alba de Tormes. Recibe el ducado gracias a que su prima segunda María Teresa de Silva Álvarez de Toledo XIII duquesa de Alba muriera sin descendencia.

En la actualidad Cayetana Fitz-James Stuart es la XXII condesa de Lemos y XVIII duquesa de Alba, hija de Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, gentil hombre amante de las bellas artes y la historia. Jacobo trabajó sobre la historia de su familia y el ducado de Alba de Tormes fue amigo de grandes intelectuales de la época como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala; a propósito todos ellos estuvieron presentes en las instalaciones del Palacio de Liria cuando su hija Cayetana nació. La presente duquesa de Alba y condesa de Lemos es una excéntrica mujer, de amores ligeros y de apariencia aterradora. Busca, y usualmente lo consigue, mitigar el mal gusto de su apariencia con un desenvolvimiento pausado y espontáneo y una sonrisa juguetona.  Según el Libro Guinness de los Récords tiene más títulos nobiliarios que ningún otro noble en el mundo, es: “cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces ‘Grande de España’.” La duquesa de Alba, ya que la tradición familiar lo impone, es una amante del arte, adora el mundo andaluz, el flamenco y las corridas de toros (6).

 

Cayetana de Alba tiene propiedades por toda España, pero sus residencias más codiciadas son: el Palacio de Liria, en Madrid; el Palacio de Monterrey, en Salamanca; y el Palacio de Dueñas, en Sevilla. En el último Palacio mencionado nació el brillante poeta español Antonio Machado.

En su más celebrado poema, Retrato, Machado escribe:
"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero."


Azulejo conmemorativo al nacimiento de Machado en Dueñas
 
El heredero del ducado de Alba, del condado de Lemos y otros tantos títulos es Carlos Fitz-James Stuart Y Martínez de Irujo, hijo mayor de Cayetana.

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NOTAS

(1)La Casa de Castro proceden de la villa Castrogeriz, actual provincia de Burgos. Algunas teorías manifiestan que descienden o bien del rey García de Galicia o de otro noble, Fernando García de Hita. Al igual que los Guzmán, Haro, Lara y Aza emparentaron con los primeros reyes de Castilla. En su escudo de armas tiene 6 roeles de azur, tres en cada lado con un fondo de plata.  

(2)Respuesta a un enviado del Emperador de China que quería que Cervantes viajase a sus dominios y fuese el rector de un colegio en el que se enseñase el idioma castellano.

(3)Perteneciente a la Casa de Borja (o Borgia en italiano), Ana fue sobrina nieta del XII virrey del Perú (1614 – 1621) Francisco de Borja y Aragón, siendo este nieto de San Francisco Borja y Aragón, único santo de la Casa de Borja; el santo Borja fue biznieto del papa Alejandro VI a través de su hijo mayor Juan, hermano de César, Lucrecia y Jofré;  y sobrino nieto del papa Calixto III, primer papa Borja de la historia. 

(4)Otras reliquias que guarda la Iglesia de San Pedro según Rubén Vargas son: una costilla de San Francisco de Borja, una espina de la corona de Jesucristo, un hueso de la canilla de San Pablo, uno de la cabeza de San Mateo y algún otro de Santa Rosa de Lima y Santo Toribio de Mogrovejo.


(5)Más conocido como el Ducado de Alba, es el título nobiliario de mayor abolengo y tradición histórica de la España actual y una de las más millonarias de Europa, ostentando muchas propiedades y colecciones de arte.

(6)Su hija Eugenia se casó con el torero Francisco Rivera Ordoñez.


 

martes, julio 16, 2013

JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ II

Porque José Alfredo fue, es y será México.
 F. Cabral.
 

La música popular significa, para cualquier pueblo, el estado anímico y la idiosincrasia de su gente. Algunos dicen que los hay con letras y acordes más sofisticados que otros. El terreno de la técnica no cabe en el sentimiento. No hay cosa más artística para un pueblo que su música popular. José Alfredo Jiménez es uno de los grandes representantes de la música popular Indoamericana. Un artista cabal, del que, por ejemplo, habla Chavela Vargas que nunca lo vio leyendo un libro en los años que lo conoció, pero, eso sí, siempre con un tequila en la mano y contando sus penurias. En José Alfredo no hay preparación, hay sentimiento. Cada canción suya describe con palabras sencillas sentimientos insoldables. Sentimientos transgresores e infatigables de nostalgia. El mariachi es aquel hijo de la chingana que escribe el Nobel Octavio Paz, es aquel pueblo melancólico, es el tequila. El mariachi por excelencia es José Alfredo Jiménez.


5. Amanecí en tus brazos.

“Y me querías decir/ no sé qué cosas./ Pero callé tu boca/ con mis besos./ Y así pasaron muchas,/ muchas horas.”
 


4. Ella.

 “Ya no quiso escucharme/ si sus labios se abrieron/ fue pa’ decirme:/ ya no te quiero.”


3. Me equivoqué contigo.

 “Pero que triste realidad/ me has ofrecido/ que decepción tan grande/ haberte conocido./ Quién sabe Dios/ porque te puso/ en mi camino.”
 


2. Qué bonito amor.

 “Si algo en mí/ cambió/ te lo debo/ a ti./ Porque aquel/ cariño/ que quisieron tantos/ me lo diste a mí.”
 


1. Si nos dejan.

 “Si nos dejan/ buscamos un rincón/ cerca del cielo./ Si nos dejan/ hacemos con las nubes/ terciopelo.”
 



martes, abril 16, 2013

ARROGANTE MONTONERO: ARMANDO VILLANUEVA DEL CAMPO

Fue un poco menos de dos años que por fin conocí a don Armando Villanueva del Campo. Del cual había oído y leído lo suficiente para crear en mí una nube de curiosidad alrededor de un personaje histórico y lejano. Nada más que una dulce falsedad. Asistí a la presentación de su libro “Arrogante Montonero” en el local del PAP en Miraflores. Durante las presentaciones y exposiciones de algunos interlocutores don Armando, como alumno aplicado calló y escuchó muy atentamente sin ni siquiera moverse. Hasta que llegó su turno. Don Armando cogió el micrófono y no paró hasta develarme tiernamente su esencia, desmintió tajantemente los mitos de un personaje y para mí dejó de serlo. Ni histórico ni lejano; mas bien contemporáneo y cercano. El vigor que demostraba no estaba en la tonalidad de su voz sino en el modo de emplear las palabras. Me sentí viejo al escucharlo, y reafirmé que la juventud lo lleva uno en el espíritu. Citas, sucesos, versos, personas todo fluía por su cabeza como si, para él, hubiera acontecido ayer. Don Armando tenía más proyectos y era el más entusiasta que todos los presentes. 

El 14 de abril este inmenso hombre murió. El último de los que yo conmemoro con satisfacción. Aquella vieja guardia del aprismo, del cual puedo sentirme orgulloso, pues albergo la historia, la organización, el accionar y la doctrina como ejemplo de consecuencia. Así es, de consecuencia. Hoy fui a darle un adiós simbólico, y qué mejor con reflexiones sobre la situación de su partido político. Experimenté sentimientos encontrados; por ejemplo, me conmoví cuando vi a personas de todas las edades cantando La Marsellesa Aprista cuantas veces sea repetido en un disco viejo y dañado durante el preámbulo de la ceremonia. La mano izquierda en alto, los pañuelos blancos, las palmas características que hicieron del APRA el primer partido con emblemas. Los más veteranos al unísono cantando “El APRA Es El Canimo” canción característica de la campaña presidencial de 1980 donde don Armando Villanueva fue candidato. Pero no pude evitar sentir un desencanto cuando vi alrededor de féretro a los actuales dirigentes del partido, quienes fueron los que condujeron a la crisis presente y a los que no se les ve las ganas de hacer cambios para revertir esta situación. Fue contradictorio verlo, y a la vez, simbólico, que éstos dirigentes estén velando al arrogante y montonero, al último aprista.

Yo también me considero un pesimista que espera siempre que las cosas salgan bien. Es decir, abrigo la esperanza que tomen en serio las palabras de don Armando y se produzca, por fin, una renovación en el partido político más antiguo del Perú. No sólo por un beneficio propio, sino de todo el país; la consolidación de los partidos políticos es parte de una agenda pendiente.

Alguna vez leí, “V.R.H.T caminó tanto que dejó profundas huellas”, y en base a esta frase le hubiera hecho una única pregunta a don Armando: ¿Usted se consideraría una de las tantas huellas de las que habla aquella frase?                

En el dolor, en la lucha, en la victoria... En la memoria.


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Presentación del Libro "Arrogante Montonero"



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Canción de la campaña de 1980 al año del fallecimiento de V.R.H.T.



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Soneto de Armando Villanueva del Campo.

"Don Ramiro Prialé, mi compañero, 
del hijo vuestro el rostro talló aquí.
Con la gubia ha escrito lo que siempre fui:
algo apóstol, bohemio y altanero.

Yo vivo alegre, varonil y austero,
y a la causa del pueblo que seguí
debo las arrugas que a mi faz erguí:
Son ideales floridos en el madero.

Tiene mi cara rasgos de severo, 
son líneas, padre, que tomé de ti:
También fuiste arrogante y montonero.

Y si hubiera una dulzura "Bien la quiero"
es sangre de mi madre que bebí.
Tal mi estampa de altivo prisionero."



sábado, marzo 16, 2013

JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ I

Porque José Alfredo fue, es y será México. 
Facundo Cabral. 


 
La música popular significa, para cualquier pueblo, el estado anímico y la idiosincrasia de su gente. Algunos dicen que las hay con letras y acordes más sofisticados que otras. El terreno de la técnica no determina en el sentimiento. No hay cosa más artística para un pueblo que su música popular. Jiménez es uno de los grandes representantes de la música popular Indoamericana. Un artista cabal, del que, por ejemplo, habla Chavela Vargas, nunca lo vio leyendo un libro en los años que lo conoció, pero, eso sí, siempre con un tequila en la mano y contando sus penurias. En José Alfredo no hay preparación, hay sentimiento. Cada canción suya describe con palabras sencillas sentimientos complicados. Sentimientos transgresores e infatigables de nostalgia. El mariachi es aquel hijo de la chingana, es aquel pueblo melancólico, es el tequila. El mariachi, por excelencia, es José Alfredo Jiménez. 

 
5. Botas de charro.

"Qué coraje/me daba conmigo/andaba descalzo/y a ti te gustaban las botas de charro."


4. No me amenaces.

 "Porque estás te vas/y no te has ido/y yo estoy/esperando tu amor/o esperando tu olvido."


3. El último trago.

"Tómate esta botella conmigo/en el último trago nos vamos/quiero ver a qué sabe tu olvido/sin poner en mis ojos tus manos."
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2. Las ciudades.

"La distancia/aparta las ciudades/las ciudades/destruyen las costumbres."


1. Que te vaya bonito.

"Cuantas cosas quedaron prendidas/hasta dentro del fondo de mi alma/cuantas luces dejaste encendidas/yo no sé cómo voy a apagarlas."
 


 

domingo, diciembre 16, 2012

CRÓNICA: DOS PÁJAROS CONTRAATACAN EN LIMA


Fue un miércoles, un miércoles del cual tenemos ya el recuerdo, que dos pájaros sobrevolaron el cielo de Lima. El público ávido de canciones con estilo y buena letra los aclamaban. Gente de todas las edades cautivada por la obra de dos maestros de la inspiración y la transpiración al hacer música. Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat se hicieron esperar poco, mas se hacen extrañar tanto. Aquí la crónica de lo que fue el concierto de Dos Pájaros Contraatacan.   


Siluetas se acercaban a los instrumentos musicales, había más movimiento en el escenario; la respuesta del público fue acomodarse en sus puestos bien ordenados y enumerados. De pronto dos pájaros gigantescos, después de una breve presentación en off, surgieron en las pantallas laterales, a la izquierda de los espectadores el pájaro Serrat y a la derecha el pájaro Sabina con palabras amenas manifestaron su agradecimiento y el inicio del espectáculo. Luces y sonó un cautivador rock and roll, la fusión oficiosa de “Ocupen su localidad”  y “Hoy puede ser un gran día”, más letra ajustada para el show. Serrat y Sabina entran, se saludan con un beso en los labios y saludan a su público cómplice de esa noche. Gritos de emoción en el recibimiento a los maestros.

Luego, una canción del disco propiciatorio para la gira cantada a dúo, “Acuérdate de mí”. Siguió la estupenda canción de protesta de Serrat, “Algo personal”. Manifestando su desazón por la situación actual en su país natal y el mundo en general. En estos tiempos, siendo hombres de orden Sabina y Serrat protestan desde sus montados espacios que son los escenarios que pisan y alzan la voz: “Entre esos tipos y yo, hay algo personal”.    


A continuación una cruda y sincera declaración de amor, una de las canciones de mayor logro de Joaquín Sabina interpretada en un inicio por Serrat, “Y sin embargo” que sobrepasa los cánones de la sinceridad en el amor convencional. El reconocimiento de la debilidad del hombre, sus límites, las vallas no superadas. El público participa en el estribillo, las pantallas se llenan de las caras de los asistentes, coreando: “y me envenenan los besos que voy dando…”  Éxtasis total se vive en el Jockey Club del Perú.  Sabina y Serrat se retiran, vuelve una voz en off anunciando la presencia del trasatlántico más famoso del mundo, aquel que se inundó y mientras sucedía la desgracia una orquesta, la orquesta del Titanic no dejó de tocar. Y pues, desembocó la canción que da título al disco y a la metáfora que es la vida de los dos genios de la canción, “La orquesta del Titanic”.

MAL TIEMPO, BUENA CARA.

Un contratiempo, Joan Manuel se había retirado, al cantar Joaquín, “De cartón piedra”, pues casi al final fallaron los sonidos. Sabina, siendo hábil para torear situaciones soltó: “Estas cosas pasan hasta en las mejores familias, que no es nuestro caso”. Provocando risas y dando final al incidente. Se sentó en medio del escenario y habló sobre su relación que tiene con el Perú, a propósito de la canción declaradamente peruana, “Rosa de Lima”. Emocionó al público cuando dijo, -la canción que cantaré ahora sirvió para que la cholita de mis sueños se viniera a Madrid conmigo-, aplausos y miradas compinches cada vez que Joaquín agregaba un elemento peruano a su discurso. – Y es también para un escritor que merece, no solo, el premio que le acaban de dar, sino todos los premios del mundo, para Alfredo Bryce -, mostrando su posición frente a las críticas por el premio de FIL Guadalajara otorgado a nuestro escritor peruano, que estaba entre el público. Así, “¡maldito crucigrama, maldito Bryce!”, se escuchó más fuerte que nunca. Terminada la hermosa canción de amor para su novia, también peruana, Jimena Coronado, retumbaron un solo de guitarra anunciando, “19 días y 500 noches”, la canción estupenda interlocución de lo que alguna vez le pasó a cualquiera, ni qué decirlo el personal estaba más que satisfecho y aun faltaba mucho.

De, “Cuenta conmigo”, y ahora en el escenario Serrat está solo, burlándose de su compañero de gira, pide al respetable que aplauda muy fuerte a Joaquín, que lo necesita, y mucho, para que se lo crea. Serrat cantó, “Eclipse de mar”, con aquella voz tan cálida y con el sentimiento a flor de piel. Y ahora fue turno de robarse el show, deleitó con “Mediterráneo”.


Así una canción tras otra, en una noche de juegos con palabras bien empleadas, una noche, también, de homenajes. Sabina le cantó a su entrañable amiga, fallecida este año, Chavela Vargas, alzando su bombín al terminar de entonar, “Por el boulevard de los sueños rotos”. Los toques de rock and roll no faltaron, en las canciones: “Princesa” y “La del pirata cojo”. En esta última, Serrat demostró sus dotes de malabarista. Un repentino cambio de ánimo por la siguiente canción, viendo a los maestros emocionarse al cantar: “Esos locos bajitos”. Tierna canción de Serrat, que le roba el corazón a cualquiera. Sumado a las lágrimas de Serrat ni qué decirlo.      

LIMA FUE POESÍA

Con, “Más de cien mentiras” se presentó a los músicos, presentación típica lleno de versos y agradecimientos. El espectáculo, se estaba acabando, más las ganas de un principio no se perdió. “Hoy por ti, mañana por mí”, “Tan joven y tan viejo”, “Para la libertad”, así en ese orden se interpretaron, todas coreadas, y sentidas con intensidad. “Contigo”, enmudeció pasiones y “Cantares”, las volvió a exaltar, el famoso poema popularizado por Serrat, que versa: “Golpe a golpe, verso a verso”. Lima no se deja, sigue el ritmo a los cantautores. Al volver de una engañosa despedida, y ganándose totalmente al público, los dos cantaron, “Aquellas pequeñas cosas” y la hermosa y bien contada historia de pasión “Noches de bodas” y “Nos dieron las diez”.


La despedida: “Agradeciendo al personal, su estrecha participación”. Todos los asistentes se sentían aludidos. Todos habían disfrutado con cada canción. Choque de edades, incordia de algunos por la forma de ver el show, avenencia, de la mayoría, que no faltó nada para que sea genial el concierto. Sabina y Serrat se alejan, y Lima queda con la esperanza de volverlos a ver. Serrat a sus 70 y Sabina a sus 63 años mostraron que tiene para rato, que la juventud la llegan por dentro, y nos aleccionan que aún: “Tengo la vida”. Vuelvan maestros, el Perú los espera.